miércoles, 31 de octubre de 2012

ARTÌCULOS - Anàlisis del Mito de Kurt Cobain (I)




LA CONSTRUCCIÒN DEL MITO


-->Después de su suicidio en el año 1994, el cantante Kurt Cobain, líder del grupo Nirvana, se ha convertido en un importante punto de referencia para muchos jóvenes de todo el mundo. A partir de su muerte se ha ido construyendo un mito en torno a él, que lo presenta como un “signo de los tiempos”, dado que una gran cantidad de personas se sienten identificadas con el comportamiento, las declaraciones y la música de este artista. Es importante resaltar que, incluso antes de su muerte, este grupo de música ya contaba con un enorme éxito a nivel mundial, de manera que el suicidio no es el único factor que produce una identificación del público con esta figura.

En este trabajo buscamos analizar cuáles son los elementos que construyen el mito de Cobain, estudiando cómo se interpreta su muerte a partir de las letras de sus canciones, las entrevistas y su carta de despedida. No obstante, dada la exigencia de brevedad, nos abstendremos de incluir en este estudio el análisis exhaustivo de las creaciones artísticas y declaraciones del cantante, limitándonos a exponer brevemente nuestras conclusiones más relevantes del mismo. Paralelamente, intentaremos explicar por qué los grandes medios de comunicación resaltan la imagen de este artista, a pesar de que su postura siempre fue contraria y rebelde al sistema y a los valores de la sociedad de consumo.

La imagen proyectada por Kurt Cobain es la de una persona rebelde, que no quiere someterse a las presiones de una sociedad fuertemente influida por las leyes de mercado. Las letras de sus canciones revelan que se trata de alguien preocupado por encontrar un sentido a su vida dentro de un contexto con el que no se siente identificado: esta búsqueda lo llevará a un estado de nihilismo, debido a que toda afirmación es puesta en duda e inmediatamente negada. Por este motivo, no existe un discurso ordenado y coherente, sino un flujo de constantes contradicciones y cambios de opinión, que muestran al autor —deprimido e insatisfecho— en un aislamiento frente a las demás personas, que considera más felices que él.

En sus textos hay un fuerte tono confesional, en el que predomina un estado anímico donde alternan la ira violenta producida por la impotencia y el desencantamiento del mundo. Así, el mito construye la imagen de un hombre que no quiere resignarse a perder su individualidad. En este contexto, el discurso moral no podía ser otro sino la ambigüedad: no existe una apuesta por una filiación ideológica; la protesta contra el sistema se da a partir del individualismo, ya que no hay —como en otros grupos de rock— una defensa de sectores marginales de la sociedad.

Así, la imagen que construye Nirvana es la de una rebeldía que no encuentra un discurso al cual aferrarse, ni una escala de valores ordenada que sirva como guía para la vida en comunidad. La única apuesta que parece existir es la sincera expresión de las emociones, aunque éstas reflejen un mundo interior caótico. El mito de Cobain se basa, entonces, en la figura de un representante de la juventud contemporánea, que busca desesperadamente un ideal en el cual fundar su existencia, pero no lo encuentra: es precisamente la insatisfacción que produce la falta de este ideal la que lo lleva al suicidio.  


Por otro lado, podemos encontrar en la evolución artística de este cantante una paulatina degradación de la propia imagen, de la cual se deduce un proceso autodestructivo que culmina con el atentado a la propia vida. Más allá de las razones personales que lo llevaran a esta decisión —a las cuales obviamente no tenemos acceso—, el mito nos induce a creer que este proceso es producido por la situación paradójica de que su crecimiento como artista lo lleva a apoyar cada vez más el sistema mercantil, dado que su imagen es reproducida y vendida a gran escala por todo el mundo. De esta manera, la franca exploración de la propia sensibilidad se convierte en otro producto de mercado, cerrándose un círculo vicioso del cual no existe salida: su propuesta artística, a pesar de buscar el camino del individualismo, es presentada como un objeto más en venta, que lleva a la reproducción irreflexiva del mismo por parte de miles de personas. Esta realidad es especialmente dolorosa debido a que Cobain, si bien quiere establecer un puente entre sus pensamientos y el público, no se identifica plenamente con éste —que forma parte de esa sociedad en la cual el cantante no parece encontrar su lugar—, por lo que no pretende crear una toma de conciencia en él.

En este estudio trabajaremos la hipótesis de que la identificación de los jóvenes con la creación artística de Cobain se debe precisamente a la falta de ideales a los cuales aferrarse: esta generación ha crecido con la herencia del desencanto que sigue al fracaso de los grandes movimientos políticos y sociales, y ha aprendido a no creer ciegamente en los discursos provenientes del oficialismo, en un sistema que se basa en valores que son manipulados según la conveniencia. Por ello, toda filiación a un pensamiento establecido, cuyo contenido siempre puede ser tergiversado por los intereses de un grupo de poder, es sometida a la sospecha y rechazada. Así, un discurso que no se compromete en ningún momento —racional, moral o afectivamente— y que opta por un aislamiento de la hipocresía social expresa con gran eficacia este sentir de la juventud.



-->Fuente: Entretextos: Estudios Semióticos de la Cultura – Sylvia Koniecki, 2004

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