miércoles, 31 de octubre de 2012

ARTÌCULOS - Anàlisis del Mito de Kurt Cobain (VI)




HÈROE TRÀGICO


-->La evolución de Kurt Cobain en el mundo artístico puede leerse, después de su suicidio, como la de una tragedia: el cantante, que se rebelaba a través de su música contra una sociedad consumista, acaba convirtiéndose, al lograr el éxito, en un producto destinado a las masas. El sentido de la música alternativa es el de mostrar una propuesta diferente a aquellas que se encuentran comúnmente en el mercado: sin embargo, la música grunge que tocaban los grupos subterráneos de Seattle —de los cuales Nirvana era uno más— acaba popularizándose hasta tal punto con la difusión de los discos del grupo que acaba desbancando a Michael Jackson del número 1 en las listas de popularidad de los Estados Unidos.

Si en la mitificación de Cobain éste aparece como un individuo superior —debido a su talento artístico—, al igual que el héroe trágico también comete un error que lo hará caer en desgracia y, en este caso, acabará llevándolo al suicidio: el hecho de firmar por un sello discográfico importante. Esto provocará que termine siendo absorbido por el sistema contra el cual protestaba, sin que exista ningún medio que le haga perder popularidad: el entusiasmo del público no hace más que aumentar, a pesar de que existe una clara tendencia a la degradación en las presentaciones en vivo de Nirvana. Una vez alcanzado el éxito, el grupo acude a diversos programas de televisión parodiando su propia música y ofrece conciertos en los que, en la mayoría de casos, cantan y tocan los instrumentos cada vez peor. Cobain rompe el ritmo de las canciones, se presenta vestido de prostituta y, en un concierto en Brasil, escupe a todas las cámaras de televisión que estaban grabando la presentación y llega a masturbarse frente a una de ellas. Sin embargo, esto no suscita una crítica por parte del público, sino que, al contrario, éste aprobará crecientemente esta actitud, juzgándola como una expresión de la autenticidad del cantante, que se rebela contra los medios de comunicación.

La tensión producida a partir de la firma por un gran sello discográfico será la que, según una lectura mayoritaria del mito, provocará el suicidio del cantante: éste no pudo soportar el hecho de ser absorbido por el sistema que atacaba. Si durante la vida de Kurt Cobain hubo personas que creyeron que éste sólo adoptaba una pose cuando afirmaba sentirse agobiado por el éxito, estas críticas cesaron inmediatamente después de la noticia de su suicidio: el artista había probado ser completamente coherente con las ideas que había expresado en los últimos años; no estaba dispuesto a disfrutar de los millones de dólares que había ganado, ya que la fama le causaba un gran malestar interior. En su carta de despedida describe este proceso personal, que culminó con el desencanto. Así, siguiendo con la lectura trágica del mito, Cobain sufre una anagnórisis al final de su vida: descubre que se ha convertido en una persona decadente, lo cual hubiese podido evitar si no hubiera dejado de tomar en serio los valores del punk-rock. El discurso que había relativizado por considerarlo ingenuo, según el cual los artistas debían evitar el éxito masivo, adquiere sentido cuando el cantante se ve a sí mismo desprovisto del entusiasmo que tenía a inicios de su carrera. Finalmente, como asegura en la carta de suicidio, la música se ha convertido en una obligación, y él debe fingir que se está divirtiendo. La peripecia de Cobain consiste en que de ser un rebelde al sistema capitalista se convierte en un producto de mercado, de manera que se invierte totalmente su rol.

Otro aspecto del héroe trágico es el de la predestinación. La crítica de música ha querido ver en el éxito de Nirvana un carácter de necesidad, sugiriendo que era su destino cambiar el panorama de la música de la década de los noventa. Por otro lado, la carta de suicidio hace referencia a su infancia, en la que, como vimos anteriormente, el artista se sentía completamente feliz. Así, aun antes de ser una figura popular, Cobain arrastraba un desencanto producido por una relación conflictiva con las demás personas. Este hecho puede interpretarse como que estaba predestinado a suicidarse desde antes de alcanzar el éxito: esta lectura aparece de diversas formas en las biografías escritas sobre él. Incluso hay interpretaciones que afirman que el suicidio del cantante era una marca que llevaba por herencia genética, es decir, desde antes de su nacimiento:

La figura de Kurt Cobain como héroe trágico lo convierte en un chivo expiatorio, que permite que las demás personas se purifiquen de sus propias culpas: se crea la idea de que él se ha sacrificado por los demás. En algunas declaraciones de los seguidores del grupo, éstos establecen una relación entre Cobain y Cristo, connotando que el cantante ha ofrecido su vida para liberar a los hombres de la necesidad de cargar con las faltas cometidas. Este sentimiento de purificación es una posible razón por la cual, si bien hubo algunos casos de jóvenes que atentaron contra sus propias vidas, no se desató una ola de suicidios, como se temió inicialmente.


-->Fuente: Entretextos. Estudios Semióticos de la Cultura – Sylvia Koniecki, 2004

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