miércoles, 31 de octubre de 2012

ARTÌCULOS - Anàlisis del Mito de Kurt Cobain (III)



LOS MITOS EDIFICANTES




Una entrevista de Los Angeles Times a Kurt Cobain, en septiembre de 1992, lleva por título Cobain a los fans: simplemente decid que no; El nuevo padre de Nirvana habla sobre el uso de drogas (2). En ella se muestra al artista, cuya hija acaba de nacer, con problemas de salud, defendiéndose de las acusaciones de seguir siendo un drogadicto. Afirma no querer incitar a su público a que tome drogas, diciendo que son una pérdida de tiempo.

Sin embargo, la entrevista está totalmente editada, y sólo se presentan enunciados destinados a que el lector tome conciencia de las terribles consecuencias que tiene el abuso de sustancias químicas: aunque Cobain no declara sentirse arrepentido por haber consumido drogas, las preguntas del entrevistador están dirigidas a que el cantante narre sus problemas estomacales —cuya causa, según Cobain, no han encontrado los médicos— y de las ocasiones en que a causa de éstos tuvo que suspender sus conciertos. Así, la imagen proyectada del cantante es la de una persona que ha sido drogadicta y que sufre graves problemas de salud —el que estos dos hechos no necesariamente están vinculados entre sí simplemente se ignora.

Por último, la entrevista introduce también declaraciones de otras personas que conocen al cantante, las cuales afirman que éste ha sufrido un gran cambio de comportamiento, gracias al nacimiento de su hija: así, Kurt Cobain se ha convertido en un padre responsable, que de una vez por todas ha decidido abandonar la drogadicción.

El mismo Cobain se preocupaba en otras ocasiones por declarar que ya no consumía drogas, aunque lo cierto es que nunca llegó a liberarse del problema por completo —se escapó de un centro de rehabilitación pocos días antes de suicidarse. Quería limpiar la imagen que se había construido de él en la prensa, y frecuentemente afirmaba con orgullo que ya no era posible considerarlo un drogadicto. También daba opiniones personales contra el uso de sustancias químicas, pero no quería presentarse ante el público como una especie de guía espiritual para los jóvenes.

Después del suicidio de Cobain se manipuló su imagen con el objetivo de prevenir a los jóvenes sobre el uso de drogas, insinuándose que éstas fueron la causa principal de la depresión que acosaba al cantante: de esta manera, se aprovecha la muerte de un ídolo para hacer que sus seguidores tomen conciencia de los peligros a los que se exponen al consumir estos productos.

La imagen de Cobain como una víctima de las drogas es, al igual que los demás mitos analizados, una construcción creada a partir de los medios de comunicación. Si el uso de éstas pudo influir en su suicidio es un hecho que no podemos determinar, aunque la prensa insista en afirmar lo contrario.

Otro mito que resulta edificante es el que está construyendo Tom Grant, antiguo detective de Courtney Love, quien defiende la hipótesis de que se trató de un asesinato. Según la investigación de Grant, cuyos avances pueden leerse en Internet (3), la esposa de Cobain tenía razones para asesinar a su marido: supuestamente, éste la iba a abandonar y Love no se resignaba a cobrar únicamente la pensión que le otorgara el divorcio. El detective hace un detallado análisis de los hechos y del comportamiento de los supuestos involucrados en la muerte del cantante, llegando a la conclusión de que éste jamás tuvo la intención de suicidarse: la nota encontrada junto a su cuerpo sería sólo una carta de despedida a sus admiradores, porque habría decidido retirarse del mundo de la música. La lista de implicados en el asesinato de Kurt Cobain sería bastante extensa a juzgar por la investigación de Grant, ya que Courtney Love contaría, al parecer, con la complicidad de grandes amigos del artista y de la policía local.

Más allá de la evidente intención de Tom Grant de sacar provecho personal con la probable publicación de un libro, podemos afirmar que el mito de un Cobain asesinado lo convierte en una figura muy diferente a la que hemos venido estudiando: se trataría de una persona dispuesta a empezar una nueva etapa en su vida, lejos del éxito y de su esposa. Con ello, la mitificación convertiría a Kurt Cobain en un hombre con ganas de vivir, dispuesto a luchar por aquello que desea: al igual que el artista víctima de las drogas, el asesinado estaría ofreciendo a la juventud un mensaje edificante.


-->Fuente: Entretextos. Estudios Semióticos de la Cultura – Sylvia Koniecki, 2004


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