miércoles, 28 de noviembre de 2012

ESPECIALES - HISTORIA DEL ROCK NACIONAL, parte III

 


   Segunda Década (los 70s)
CERCA DE LA REVOLUCIÓN




La década del ‘70 recibió rock como movimiento en pleno desarrollo. Ya no sólo estaban Almendra, Manal y Los Gatos. Nuevas bandas y solistas se sumaban al género, cada cual con sus propias ideas, sueños y convicciones: Vox Dei, Arco Iris, Pedro y Pablo, La barra de Chocolate, Pappo’s Blues, La pesada del Rock and Roll y muchos más. Por entonces , el incipiente rock argentino era denominado "Música Beat". Pero el rock iba más allá del éxito momentáneo con estribillos pegadizos.

 
Los medios de difusión seguían vedados para la gran mayoría de los rockeros. En febrero de 1970 apareció la revista "Pelo" con los objetivos de apoyar a los progresivos y diferenciarlos de los complacientes, pero eso no bastaba para apuntar a un movimiento que cada vez contaba con mayor cantidad de artistas y recitales. Los festivales B.A. Rock - organizados por "Pelo" - congregaban multitudes, pero los medios de comunicación tergiversaban los acontecimientos y las posibilidades de trascendencia masiva no eran muchas.


A partir de la década del ’70, un sector del rock argentino comienza a incorporar en su temática letras contestatarias y críticas sobre la sociedad a través de panfletos metafóricos y explícitos referidos al amor, las drogas y héroes imaginarios. A partir de 1976, si bien posee un compromiso político, su base es burlar y resistir al gobierno militar. Al rededor de 1970, el rock se difundirá por el resto de las provincias argentinas y bandas del interior llegarán a ser conocidas en todo el país.


En 1971 aparece “El oso”, canción de rock que se cantará en todas partes, sin ser mal visto, desde entonces. También en ese año, se trae a la Argentina la ópera rock “Hair”, que es producida por Alejandro Romay y dirigida por estadounidenses. Esta obra es la primera en mostrar desnudos totales en nuestro país. Si bien debemos mencionar que todavía los jóvenes son mal vistos y los hippies tratados como delincuentes por el consumo  de drogas, la sociedad comienza a aceptarlos. Un ejemplo de esto es que los no-hippies van los fines de semana a comprar artesanías fabricadas por hippies a Plaza Francia.
 


Mientras tanto, Vox Dei ganaba terreno en la escena local. Aparecieron en 1969, se masificaron en 1971 y apoyaron a otro dúo que venía trabajando desde hace tiempo: Pedro y Pablo, es decir Miguel Cantilo y Jorge Durietz. Vox Dei dejó grabada la primera obra conceptual de nuestro rock: La Biblia.
 
En el período 72-73 se produjo un sub-movimiento que, resistido en un principio por los propios rockeros , logró finalmente allanar el camino de la masividad: el rock acústico. Color humano, pescado Rabioso, Aquelarre, Vox Dei, Arco Iris, Alma y Vida, Moris, Litto Nebbia, Billy Bond y La Pesada del Rock And Roll, Pappo’s Blues y algunos pocos más, eran los nombres importantes del panorama. Pero la aparición del rock acústico de la mano de León Gieco, Raúl Porchetto, Miguel y Eugenio y Sui Generis modificó las estructuras musicales y amplió el horizonte. Ya no se necesitaban instrumentos eléctricos para comunicar el mensaje del rock.

 
En el auditorio Kraft de la calle Florida, se produjo un "acústicazo" de entrecasa. León Gieco, Raúl Porchetto y Sui Generis brindaron dos shows sorpresivos bajo el nombre de Porsuigieco.
La violencia ya era pan de todos los días en Argentina, y la tragedia se trasladó también al rock. Primero fue la muerte de José Alberto Iglesias -Tanguito- un ícono con destino de leyenda.

 
Los grupos más populares del ‘75 fueron Aquelarre, Invisible y Sui Generis que con "Confesiones de Invierno", consolidó su prestigió y pegó el estirón con "Pequeñas anécdotas sobre las instituciones". Ese disco fue censurado por ser una sátira sobre la vida política del país. Tuvieron que dejar afuera dos temas "Juan represión" y "Botas locas" y pulir tres temas.

 
Un grupo similar a Sui Generis fue Vivencia quienes lograron el éxito con el tema "en mi cuarto". Otro dúo acústico fue Pastoral y su momento llegaría con su segundo disco "El hospicio".

Ya en 1975, Sui Generis era el número indiscutido del rock argentino y su separación a fines de ese año congregó una verdadera multitud en el estadio Luna Park.



En esta década lo importante ya no es lo que intentan transmitir las canciones de rock, sino cómo suenan. El papel protagónico lo ocupan los equipos, las técnicas de grabación, el volumen que se llega a alcanzar, el uso de sintetizadores y el lucimiento de habilidades personales. Simultáneamente, presenciamos un acusticazo, que deja de lado los instrumentos eléctricos.
Con el regreso del peronismo, en 1973, el rock se tiñe de un fervor militante, ya que la mayoría de los rockeros son peronistas. A los festivales se invita a artistas con gran poder de convocatoria, sean o no del partido justicialista. En tanto, el público es bastante heterogéneo y se organizan encuentros extra-rockeros.

 

Pese a que crece la importancia del movimiento, dándosele una sección exclusiva en varios medios gráficos, surgiendo diversos programas de radio independientes que lo apoyan, etc.; los partidarios del rock siguen irritando a gente de izquierda (por su falta de devoción hacia la revolución social) y de derecha (por su negación de toda creencia y de todo principio religioso, político o social, por los cambios de ideas y de costumbres que generan y por el uso de drogas). 
 
En ésta época, podemos observar que el espíritu del rock ya no se vive con tanta intensidad: la radio y la televisión facilitan que la gente pertenezca al movimiento de una manera más distante.

Tenemos que agregar que en el año 75 Sui Generis lanza su disco Pequeñas Anécdotas Sobre las Instituciones”, que es censurado por ser una sátira sobre la vida política del país. 


Gran parte del rock no popular desaparece de la radio como consecuencia de una ley que establece que se debe transmitir un 50% de música nacional, un 25% de música latinoamericana y un 25% de música extranjera. Sorprendentemente el rock hecho en argentina es considerado como música extranjera. Después de que María Estela Martínez de Perón fuera derrocada, el gobierno militar consideraría al rock como “sospechoso”

El 24 de marzo de 1976, la presidenta Isabel Perón es derrocada por un golpe militar, y el nuevo gobierno ajustaría las clavijas, ya instaladas, en el rock que como movimiento joven, pasa automáticamente a ser considerado sospechoso. Con la separación de Sui Generis tres nuevas agrupaciones surgieron y captaron la adhesión de un amplio sector de audiencia.  


Muchos de los pioneros del rock argentino había emigrado al exterior en busca de nuevos horizontes. Ya no estaban Edelmiro Molinari, Miguel Abuelo, Miguel Cantilo, Aquelarre, Claudio Gabis, Javier Martinez y otros, pero Invisible, Gieco, Porchetto, Alas, Arco Iris, Soluna, Nebbia Trío, Espíritu, Crucis, El Reloj y muchos más cubrían las necesidades de un público que seguía aumentando el número.  

El rock seguía adelante pero el clima de represión y terror comenzó a hacer sentir. Muchos músicos eligieron exiliarse. Otros optaron por resistir. En la Argentina de 1976, nadie podía sentirse seguro. El rock no era la excepción a la regla. Se acercarína años de oscuridad, resistencia y salvación.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada