viernes, 26 de junio de 2015

CANCIONES - SAN FRANCISCO Y EL LOBO (La Grasa de las Capitales, 1979) de Serú Girán








EL HOMBRE COMO LOBO DEL HOMBRE





"El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: ?¡Paz, hermano
lobo! El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: ?¡Está bien, hermano Francisco!
¡Cómo! ?exclamó el santo?. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: ?¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: ?En el hombre existe
mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
?Está bien, hermano Francisco de Asís.
?Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.
Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: ?He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. ?¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
?En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote ?dijo?, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
?Hermano Francisco, no te acerques mucho...
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos..."
                                               
                                                                                                    Rubén Darío - Los motivos del lobo
  

Reseña:

En "La Grasa de las Capitales", García vuelve a pleno a la canción más quejosa. De entrada se critica la frivolidad del jet set y la entrega de cualquier cosa para tener fama, con la canción que le da nombre al disco. El álbum es en si un concepto. Todo tiene un lugar por algún motivo. Se habla de la soledad, de la paranoia, de la depresión, del suicidio, de la música sin ideas. 

Intimista, solamente con una guitarra acústica, la voz de Lebón y una melodía hermosa inspirada en la beatle "Blacbird", San Francisco y el Lobo" fue compuesta junato a Charly y es la segunda canción del LP, sobrada muestra del talento compositivo de ambos en total sincronización. Si bien musicalmente suena sencillo, la armonía es bastante elaborada. Totalmente acústica -raro para el formato de Serú hasta entonces- y cantada por David, esta letra tiene reminisencias de aires folk clásicos como tantos significados posibles e interpretaciones le queramos dar. Desde alguna de las primeras letras sobre el maltrato animal, hasta la plegaria de un tipo que promete dejar de ser sociable ante la indiferencia de la comunidad. 

Sin embargo, otro sentido subyace detrás del tema: se trata de una version de la supuesta continuación de una leyenda religiosa muy famosa acerca de uno de los milagros de San Francisco de Asis, un monje franciscano que vivio en Italia entre 1182 y 1226   al que se le atribuyen muchisimos milagros por los cuales fue canonizado y convertido en santo.

Uno de esos milagros convertido en leyenda es el que les relato a continuacion, donde cuenta que San Francisco convence a un salvaje lobo de no atacar a un poblado. Cuenta la historia, que en el año 1224, en una villa llamada Gubio en Italia, San Francisco de Asis, ya reconocido por sus milagros, llegaba a ese pequeño poblado, que se encontraba asediado por un enorme lobo, que silenciosamente asesinaba a las ovejas y otros animales de pastoreo de los cuales vivian los lugareños.

Dice esta leyenda que San francisco, viendo la situación en Gubio, decide internarse en el bosque hasta encontrarse con la fiera para convencerla de no volver a atacar al pueblo. Según la historia, en la oscuridad húmeda y solitaria del bosque, el lobo aparece en frente de San Francisco y él hablándole, le promete que los pobladores de Gubio lo cuidaran y alimentaran hasta sus últimos dias a cambio de que el nunca mas los ataque ni a ellos ni a sus rebaños. 

Los lobos, en aquel entonces, representaban una de las mayores amenazas de los caminos y zonas poco pobladas. Grandes sigilosos y siempre en manada, eran resposables de la mayoria de las desapariciones y muertes de mensajeros, viajantes pastores y rebaños... realmente eran terrorificos y su sola evocacion asustaba a niños y adultos. Resulta innegable trazar un paralelismo entre la despiadada actitud del lobo asesino y los años oscuros de crimen e impunidad que vivía Argentina en tiempos de Serú. También podemos llevar a la analogía el lobo herido por la maldad humana que vuelve a la selva (la ciudad) como la continuación del poema de Rubén Darío en tiempos donde los años de plomo oscurecían el presente de una sociedad sumida en el miedo y el dolor.


Ficha del tema:

Género: Rock
Letra y Música: García/Lebón
Voz líder: Lebón.
Duración: 2:20
Album: La Grasa de las Capitales, 1979

Letra

Buenas noches -el lobo comenzó a hablar.
Estoy aqui por última vez será.
En el bosque mis días solía pasar
salvaje y cruel seguro en mi soledad.

Tu voz me hizo ver, tu luz me alejó del mal.
Los niños sonreían al mirarme y el amor me hacía llorar.
Pero un día el hombre mal me empezó a tratar.
Abrieron heridas que no cerrarán jamás.

Padre,
volveré a ser feroz, mi garra será mortal.
Volveré a dar temor y el miedo será mi hogar.
El bosque escuchar aullidos de tempestad
Volveré a ser feroz, un rayo en la oscuridad.


Link - audio del tema:



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada