jueves, 16 de julio de 2015

SHOWS - REUNIÓN SERÚ GIRÁN / SPINETTA JADE (Estadio OBRAS, 1980)







por Expreso Imaginario - Número 50 - Año 1980

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En septiembre de 1980, la banda Spinetta Jade pisó por segunda vez el escenario del Estadio Obras para realizar un concierto junto a Serú Girán, considerado «el evento musical del año». Era un hecho histórico que dos grandes grupos estuvieran simultáneamente en el escenario. El show comenzó con Spinetta cantando «Que ves el cielo», a mitad del tema se agregó Garcia y luego hicieron juntos «Cuando ya me empiece a quedar solo». Bajo un clima enfervorizado, se agregó Lebón e interpretaron «Música del alma» y luego entraron todos los demás: Aznar y Moro, por un lado, Spinetta, Pomo, Satragni y Rapoport y Del Barrio por el otro. El recital se cerró con los dos grupos sobre el escenario interpretando «El mendigo en el andén» (de García y Lebón) , «Cristalida» (de Spinetta) y como bis «Despiertate nena» (Spinetta) con el agregado de Gustavo Bazterrica




La reunión de Charlie García, Luis Alberto Spinetta y sus respectivos grupos movilizó una gran cantidad de público que durante las tres noches colmó las instalaciones del Club Obras. Evidentemente, la posibilidad de ver en un mismo escenario a dos figuras de estlos musicales tan diferentes fue un atractivo muy fuerte para el público porteño.

No se puede decir que este evento obedeció a la necesidad de tocar juntos por el solo hecho de hacer música; ni Spinetta ni García tienen afinidades musicales o estilísticas, eso quedó demostrados en el material que tocaron juntos. Más bien se trató de reunir en un mismo show a dos figuras y a dos bandas que podían captar, en diferentes proporciones, la adhesión del público. En un principio, en los días programados para este concierto iban a presentarse Spinetta y León Gieco; reunión que se frustró por razones ampliamente conocidas por el público.

García y Spinetta brindaron un espectáculo de gran jerarquía, sin concesiones a la demagogia o al sentimentalismo. Cada uno cumplió con su parte correctamente; y a la hora de hacerlo juntos, tocaron bien, sin nada que fuera producto de la improvisación.

Es evidente que la música de Serú Girán es diferente a la de Jade, y que así también es la respuesta del público. Sin ninguna duda, García, Lebón, Aznar y Moro integran la formación de rock más popular del momento, la que más consigue motivar a las audiencias. Esa adhesión cuantitativa por parte del público fue harto manifiesta en cada uno de los conciertos.

El comienzo del show estuvo a cargo de Spinetta con su tema, “que ves el cielo”. La canción pertenece a la época de Invisible, y no representa lo mejor de la producción de esa banda. En mitad del tema, se acopló Charlie García en los teclados. La canción siguiente fue la primera conmoción de la noche: “Cuando ya me empiece a quedar solo” tuvo la inmediata respuesta que aún tienen las canciones de Sui Generis. Para el tema siguiente, hizo su ingreso la otra gran figura de éstos conciertos: David Lebón. Pro presencia, talento, y hasta por su manejo del escenario, Lebón se impuso como la tercera estrella de los shows. Juntos interpretaron “Música del alma”.

Con el ingreso de Pedro Aznar y Oscar Moro, dio comienzo la actuación de Serú Girán. La banda ha conseguido un ensamble, una integración tan perfecta con su música que introducir todo tipo de arreglos e improvisaciones novedosas, capaz de revitalizar cada una de las canciones. Esta soltura escénica, posibilitó que el show se transformara en una verdadera fiesta en la que la audiencia y los músicos compartieron la música en idénticas proporciones. Como una máquina devastadora, Serú Girán tocó un tema detrás de otro, sin interrupciones. La repetición en el final del rock “No te sobra una moneda”, llevó al delirio a un público emocionalmente enfervorizado.

A continuación, le tocó el turno a Spinetta-Jade. La apertura fue con “Dale gracias”, una canción muy serena que contrastó con la energía desbordante que aún flotaba en el ambiente. Lo siguieron otra canciones como “Diosa salvaje” y “Solo el amor puede sostener”, y temas instrumentales como “Amenábar” y “Digital Ayatollah”. La música de Hade vario sustancialmente con respecto a las primeras actuaciones de éste año. Spinetta, acusó el impacto de las falta de respuesta por parte del público, e intentó buscar matices menos complejos para su música. En cambio también influyó la presencia de Diego Rapoport, en reemplazo de Lito Vitale.

Cada una de las canciones fue impecablemente interpretada, con igual cantidad de aciertos (en guitarra eléctrica) y desaciertos (guitarra acústica) por parte de Spinetta. El resto de la banda cumplió su cometido, destacándose el trabajo de Rapoport y Pomo. Del Barrio pareció no poder superar la frialdad de las composiciones, y Beto Satragni (que debutó en reemplazo de Aznar) hizo su parte sin errores, pero sintiendo el peso del debut. El jazz-rock de Jade es una música fría, en la que ni siquiera aflora la vertiginosidad técnica que caracteriza al género, y que por momentos llega a ser tediosa. En la parte final, ingresó el guitarrista Gustavo Bazterrica, que hizo algunos aportes interesantes.

El Gran final llegó con las dos bandas en escena, cuando el público ya reclamaba insistentemente la presencia de García. Conjuntamente tocaron “Crisálida”, una canción del álbum doble de Pescado Rabioso (y una de las mejores de la producción de Spinetta), fue uno de los momentos culminantes del show. Detrás de la atronadora muralla de sonido que creaban Jade y Serú Girán, surgían claras las cristalinas voces de Spinetta y Lebón. Y resulta imposible no comparar la belleza y magnificencia de ésta música de Spinetta con la que hace actualmente. El cierre fue con “Despiértate nena”, otro ardoroso tema de la época de Pescado (en el que también estaba Lebón), llevó al público al paroxismo.

Este concierto tuvo una vibración especial, en algunos músicos, y, mayoritariamente, en el público. Pareció como si se rescatara parte de aquel viejo espíritu de los primeros años del rock. Y eso fue lo mejor, más allá o más acá de las mentiras, las trampas y las mezquindades que suelen rodear a las cosas buenas. Si todavía somos capaces de cantar como una sola voz, y que el sentimiento nos erice la piel, significa que estamos vivos, “Yo se que puedes amarme…”


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A raíz de una nota publicada en 1980 por la revista “Hurra”, en la cual se planteaba la tan habitual “dicotomía antagónica” entre Spinetta – García, cual si fueran los “River y Boca” del rock nacional, ambos músicos con sus respectivas bandas (nada menos que Spinetta Jade y Serú Giran) brindaron un show memorable en conjunto en el estadio Obras.

Quedaba en claro que lo que había entre ellos era admiración mutua y un profundo respeto. Ambos cantan temas del otro (Charly canta “Quiero verte bailar”, y Luis “Cuando ya me empiece a quedar solo”), y terminan el concierto las dos bandas en el escenario, en un derroche de virtuosismo pocas veces visto.

La actuación de Spinetta Jade fue muy aplaudida, pese a su difícil estilo. Fue notorio el esfuerzo de Spinetta por lograr mayor simpleza en su música, para que el público de Obras pudiera entender su mensaje. Serú Girán, en cambio, fue ovacionado desde el comienzo, dejando en evidencia el increíble «feeling» que tenía con la gente. En esta formación Beto Satragni ya remplazaba a Pedro Aznar en el bajo.


SETLIST:

-Que ves el cielo
-Cuando ya me empiece a quedar solo
-Música del alma
-Canción de hollywood
-Noche de perros
-Viernes 3 am
-A los jovenes de ayer
-Encuentro con el diablo
-Perro andaluz
-Cuanto tiempo mas llevará
-Frecuencia modulada
-No te sobra una moneda
-Dale gracias
-Amenábar
-Alma de diamante
-Solo el amor puede sostener
-La diosa salvaje
-Cristálida
-El mendigo en el anden
-Despiértate nena


Link audio - recital completo:



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