lunes, 1 de octubre de 2012

CANCIONES - SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND (Wish You Were Here, 1975) de Pink Floyd




ATRAPADO EN SU GENIO



* * * * *
EXCELENTE



Álbum:
Wish You Were Here
Publicación:
15 de septiembre 1975
Grabación:
Enero – Julio 1975
Género:
Rock Progresivo
Duración:
26:11
Discográfica:
Harvest Records
Autores:
Wright-Waters-Gilmour
Productores:
Pink Floyd


Créditos


* Musical — David Gilmour, Roger Waters, Rick Wright
* Letras — Roger Waters

* Roger Waters — bajo, cantante principal, guitarra eléctrica adicional en la parte VIII
* David Gilmour — Fender Stratocaster, Coro, lap steel guitar en la parte VI, bajo adicional en la parte VI , EMS Synthi AKS
* Richard Wright — órgano Hammond, ARP String Ensemble, Mini-Moog Synthesizers, clavinet en la parte VIII, Rhodes piano Fender Rhodes en la parte VIII, Steinway piano en las partes III y IX, Coro
* Nick Mason — batería, percusión
* Dick Parry — saxofón barítono y saxofón tenor
* Carlena Williams — Coro
* Venetta Fields — Coro

 
Sinopsis:


Grabado desde enero a julio de 1975 en Abbey Road Estudios, Londres, Wish You Were Here es el noveno álbum de estudio de la banda británica, lanzado en septiembre de 1975 e inspirado en el material que compusieron durante su gira europea de 1974.

"Shine on You Crazy Diamond" es una composición épica de nueve partes de Pink Floyd cuyas letras fueron escritas por Roger Waters, como tributo al miembro fundador de la banda Syd Barrett, y música compuesta por Waters, Richard Wright, y David Gilmour

Fue tocada por primera vez en el tour de 1974, y grabada para el álbum conceptual de 1975 Wish You Were Here. La canción fue hecha con la intención de que durara todo un lado del disco como "Atom Heart Mother" y "Echoes", pero resulto más larga de lo que un solo lado del vinilo permitiría, por lo que fue separada en dos partes al principio y al final del álbum. 

El nombre de la canción hace referencia a Syd Barrett y sus iniciales: "Shine on You crazy Diamond". Su temática, al igual que el album entero, explora la ausencia y elabora la pérdida de un brazo creativo irremplazable. Su letra arenga la virtuosidad musical y se compadece de los problemas mentales del anterior miembro de la banda quien sólo dos años después de la fundación de Pink Floyd, dejó el grupo y se convirtiò en un recluso consumido en sus adicciones.  

Pink Floyd sobrevivió a su partida, pero la enfermedad mental del alma mater de la banda tuvo un profundo efecto en las letras de sus nuevos líderes, tal el caso de esta obra èpica. Una evidente metàfora acerca de la genialidad atormentada que llevò a Syd al retiro prematuro, preso de su propia genialidad, acechado por oscuros tormentos e indomable personalidad.

 
 
Letra:

REMEMBER WHEN YOU WERE YOUNG,
YOU SHONE LIKE THE SUN.
SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND.
NOW THERES A LOOK IN YOUR EYES,
LIKE BLACK HOLES IN THE SKY
SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND.
YOU WERE CAUGHT IN THE CROSS FIRE,
OF CHILDHOOD AND STARDOM
BLOWN ON THE STEEL BREEZE
COME ON YOU TARGET FOR FARAWAY LAUGHTER,
COME ON YOU STRANGER,YOU LEGEND,YOU MARTYR,
AND SHINE!.
YOU REACHED FOR THE SECRET TOO SOON
AND YOU CRIED FOR THE MOON.
SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND.
THREATENED BY SHADOWS AT NIGHT,
AND EXPOSED IN THE LIGHT.
SHINE ON YOU CRAZY DIAMOND.
WELL YOU WORE OUT YOUR WELCOME
WITH RANDOM PRECISION
RODE ON THE STEEL BREEZE,
COME ON YOU RAVER, YOU SEER OF VISIONS,
COME ON YOU PAINTER, YOU PIPER, YOU PRISIONER,
AND SHINE!

Clip (Live at Kneborth, 1990):









DISCOS - THE WALL (Pink Floyd, 1979) / Parte I


 



EL MURO MÁS GRANDE DEL MUNDO



* * * * *
EXCELENTE



Publicación: 30 de noviembre de 1979
Grabación: abril–noviembre de 1979
Géneros: Rock Progresivo / Art Rock
Duración: 81:20
Discográficas: Harvest Records, Columbia Records, Capitol Records
Productores: Bob Ezrin, David Gilmour & Roger Waters


Integrantes:
Pink Floyd
  • Roger Waters — voz, bajo, guitarra acústica, sintetizadores, efectos de sonido
  • David Gilmour — guitarras eléctricas, acústicas y pedal steel, voz, sintetizadores, bajo y bajo fretless, clavinet, efectos de sonido
  • Richard Wright — órgano, piano, piano eléctrico Rhodes, sintetizadores, pedales
  • Nick Mason — batería, percusión
Músicos adicionales
  • Bruce Johnston, Toni Tennille, Joe Chemay, John Joyce — coros
  • Islington Green School — coros de niños
  • Michael Kamen, Bob Ezrin — arreglo de orquesta
  • Bob Ezrin — órgano, piano, sintetizador, coros
  • James Guthrie — percusión, sintetizador, efectos de sonido
  • Jeff Porcaro — batería

Sinopsis:

The Wall fue el disco más vendido de la década de los '70, y se trata del tercer disco más vendido de la historia. El éxito cara al público fue arrollador, y la opinión de la crítica no fue menos halagadora. Enmarcada en la èpica pura, se la consideró una de las mayores obras de arte de la historia, no solo de la música, sino del ámbito audio-visual escènica, siendo además considerado el mejor álbum conceptual de todos los tiempos, adelantado a su època. 

Explorando en los rincones de su conciencia y buscando el origen de su no aceptaciòn, el cerebro creador del bajista planifica a lo largo del disco un ejercicio regresivo, catàrtico y liberador. De pequeño, Roger sufre la pérdida traumática de su padre, pacifista declarado, militante, idealista y carismático líder del partido laborista. Este hecho siempre causó una sensación de abandono en Waters, que en cierto sentido culpabilizaba a su padre por dejarle solo en el mundo, frente al restrictivo y poco humano sistema educativo británico y, peor aùn, frente a su propia madre. 

Igualmente, tal y como vemos durante las letras de The Wall, Waters en cierto sentido se siente culpable, como si èl mismo hubiera sido una inconsciente carga para su padre. A la vez, el propio Waters, a lo largo de The Wall, se transforma en la lejana figura de su padre: aislado, solitario, sin dejar que nadie se le acerque, un autoabandono inflingido, intimidado por sus ataduras existenciales.

Durante su presentaciòn oficial, se realizó una gira en la que el grupo permanecía durante casi toda la interpretación tras un muro, consiguiéndose así el objetivo de Waters; el público comprendía el mensaje sin la necesidad de confrontar con la humanidad impenetrable de las estrellas. El espectáculo era total, pero a la vez se transformaba en perverso mensaje implìcito. Pocas ciudades pudieron disfrutar de semejante despliegue de medios, con pantallas gigantes y animaciones (recurso futurista que se convertiría en habitual en los años posteriores) que serían utilizadas en la filmación de Alan Parker, cuando el film se conviertiera en un esplèndido musical cinematogràfico. 

Marionetas monstruosas y gigantes, al estilo de su predecesor Animals, representaban la figura del profesor abusivo, la madre tirànica, los simbolismos dictatoriales y la opresiòn del sistema sobre el hombre. Parafernalia visual como decorado de un espectáculo mastodóntico, majestuoso y ostentoso, los miembros de la gira levantaban un muro a medida que transcurría el concierto. Finalmente, el muro era derribado con una explosión durante el "juicio final", dejando a los miembros del grupo "desnudos", "indefensos" y "vulnerables" ante su público.

La referencia a la educación es constante, llegando en "Another brick in the Wall" a tratarse dicho tema de forma directa. La madre y las mujeres, como elemento castrante de la personalidad, tesis del psicoanálisis, son también una constante. En el relato, la madre de Pink sobreprotege a su vástago, impidiéndole desarrollarse y llegar a ser un hombre de carácter, envuelto en un angustioso transitar de extrañeza, desarraigo filial y desapego emocional.  

Obra autobiográfica con tintes de novela, la idea de partida fue, realmente, construír un muro entre él y su público, protegièndose del costado dañino e invasivo de èste para con el artista y su obra. Para llegar a comprender las letras de The Wall, hay que empatizar con las circunstancias de su creador, su aficiòn al psicoanálisis, su obsesión con los traumas de su infancia, la sensación de aislamiento y soledad casi enfermiza y el alienamiento que lo persiguiò por años. La dualidad entre el amor por su creación y el mayor aislamiento e incomprensión que la fama provocaba en él concibiò una de las obras mas grandes del rock de todos los tiempos. El verdadero artista puede convertir en poesìa como expresiòn de belleza su odio màs intrìnseco y bestial.


Lista de Temas:

Track List: CD 1

01. pink floyd - in the flesh? (3:19)
02. pink floyd - the thin ice (2:29)
03. pink floyd - another brick in the wall, pt. 1 (3:09)
04. pink floyd - the happiest days of our lives (1:51)
05. pink floyd - another brick in the wall, pt. 2 (3:59)
06. pink floyd - mother (5:36)
07. pink floyd - goodbye blue sky (2:48)
08. pink floyd - empty spaces (2:08)
09. pink floyd - young lust (3:30)
10. pink floyd - one of my turns (3:37)
11. pink floyd - dont leave me now (4:16)
12. pink floyd - another brick in the wall, pt. 3 (1:14)
13. pink floyd - goodbye cruel world (1:17)
 
Track List: CD 2

01. pink floyd - hey you (4:41)
02. pink floyd - is there anybody out there (2:40)
03. pink floyd - nobody home (3:24)
04. pink floyd - vera (1:33)
05. pink floyd - bring the boys back home (1:26)
06. pink floyd - comfortably numb (6:23)
07. pink floyd - the show must go on (1:35)
08. pink floyd - in the flesh (4:17)
09. pink floyd - run like hell (4:24)
10. pink floyd - waiting for the worms (3:58)
11. pink floyd - stop (0:30)
12. pink floyd - the trial (5:19)
13. pink floyd - outside the wall (1:44) 



Arte de tapa alternativo:



  

DISCOS - THE WALL (Pink Floyd, 1979) / Parte II



DETRÁS DE LAS PAREDES



Roger Waters tenía una ambiciosa idea que había cristalizado a lo largo de los años y cuando se hizo patente que el liderazgo de Pink Floyd, èsta no tenía discusión posible. Entonces se propuso llevarla a cabo: se trataba de algo más que un disco, una auténtica sinfonía, perteneciente al género llamado "Rock Ópera", y estaría llamado a ser el mejor exponente del género. Esta ambiciosa idea surge en la gira del disco Animals (1977), cuando Pink Floyd se establece en el marco de los macroconciertos y posicionàndose como estrellas de rock indiscutidas. 
Todo esto puede verse también el la película The Wall, de Alan Parker, si bien existen diferencias en la forma de enfoque propias de una transposiciòn a otro lenguaje, el fìlmico. En 1982 se había publicado el film con interpretaciòn de Bob Geldorf, quien regrabó casi todas las partes vocales del disco. El guión fue escrito íntegramente por Waters, aunque tuvo discrepancias con Parker por el tratamiento de imagen de la película, sin embargo recibió elogios y críticas de culto a nivel cinematográfico.  El largometraje permite alcanzar una comprensión mucho mejor del concepto detràs de The Wall y la historia del personaje llamado Pink. 

 
 

Waters es claramente consciente de sus tormentos, aunque se deje dominar por ellas. Es "culpable por sentir", como dice, desafiante, en The Trial. "¿Están preparados para el show? Esto no es lo que esperában ver...", predica In the flesh. El desencanto es mas que evidente, casi suicida. Soledad y frustración es la piedra angular sobre la que se conforma esta genial obra, que no es únicamente un compendio de temas, sino una novela conceptual basada en Pink, personaje que encarna a una estrella de la música (Waters) que trata de buscar su propia identidad pero no puede liberarse de los traumas que le atan y terminan volviéndole loco.



Los fracasos de pareja, la incapacidad de hacerse comprender por su mujer (y a la vez, de ser comprendido), la Segunda guerra mundial, la lucha entre los humanos, son parte de esta metàfora caòtica donde el enemigo muta dentro de uno mismo. Contra los otros hombres, contra la vida, la guerra como competición por ser el mejor, la òpera critica el individualismo extremo moderno como paràbola del estrellato de Floyd. Su propia vida le convierte en un solitario, como al desterrado Barrett (la referencia a las drogas también es continua en la obra) hasta que finalmente, como Pink, fabrica un muro para aislarse del dolor y de los sentimientos, para no sentirse culpable por tener esos sentimientos. 



En el disco, Pink llega incluso a convertirse, como Barrett, en un enfermo mental, idea que evidentemente inquietaba a Waters, presa de un principio de neurosis según las teorías psicoanalíticas. Es evidente quelas influencias de Syd Barrett supuso un antes y un después en el genio de Waters, quien temía encerrarse tanto en si mismo como para llegar a transformarse en lo que el propio Barrett llegó a ser, un esqueleto mental, un lunático, un outsider de la banda que èl mismo creò.
 
Waters culpa a los mandos del ejército de matar a su padre al sacrificar a los soldados, y traslada esa idea a su alter ego, Pink, cuyo padre sufre el mismo destino, y también habla de la sobreprotección de su madre. De hecho, The Wall es en si mismo un exhaustivo ejercicio psicoanalítico. Pink alcanza el punto álgido de la locura, transformándose, en su imaginación, en un dictador despiadado. Es la encarnación de la opresión contra la que lucha, transformándose a si mismo en lo que más teme, el miedo es su propio espejo. 

 

La megaestrella de rock, que todo lo puede y flota por encima del bien y del mal, solo frente al espejo desnuda su finitud y humanidad, dando comienzo a la enfermedad de su ego. Sin embargo, como Waters, Pink se resiste y mantiene una lucha interior, hasta llegar al juicio final, cuyo veredicto es exponer sus propios sentimientos, abrirse al mundo. Es evidente que en The Wall, el autor expone sus sentimientos, su "Yo" más íntimo, su visiòn deìsta de su mismo. Cuando derriba finalmente el muro, ejecuta un conflictivo ejercicio con el fin de romper su aislamiento. 

Su penitencia, derribar el muro deriva, paradojicamente en una reveladora, liberadora y visionara experiencia: su mejor obra, donde vuelca su propia vida y muestra sus miserias, los secretos más recónditos que conforman su ser. Es como una terapia de psicoanálisis en la que los oyentes se transforman a su vez en partícipes de su cura y redenciòn, de la apertura de su alma hacia todo el mundo, un ascenso celestial que reafirma su yo deìsta.



Para 2010 y a 30 años de la salida del mítico disco de Pink Floyd, el bajista revisitò la mìtica obra con un espectáculo similar al de su tour original. Tres dècadas después de su salida al mercado, The Wall vuelve a cobrar vida de la mano de Roger Waters. En una extensa gira mundial con pelìculas proyectadas en inmensas pantallas y dantescas criaturas desfilando sobre el escenario y la audiencia, el show cobrò una magnitud èpica, un espectàculo visual que excede los àmbitos y los paràmetros de un recital de rock. 

Waters reinventa su màs preciada criatura, versiòn siglo XXI. Un derroche audiovisual al servicio de la mùsica que excede las expectativas tuvo en su momento el emblemàtico The Wall tocado de manera íntegra en su recital de 1990 para celebrar la caída del Muro de Berlín. Aquella celebracion de connotaciòn polìtica, que fue llevada a cabo en la Puerta de Brandenburgo, fue el epìlogo del sìntoma cultural de una època, derribando las barreras socio-politicas de la antigua Alemania. El muro de Floyd es una obra de magnitud incomensurable, que incluso trasciende el disco mìsmo y los tiempos històricos que transita.