martes, 7 de julio de 2015

DISCOS - PESCADO RABIOSO 2 (Pescado Rabioso, 1972)








Por Martín Pérez

Del “Blues de Cris” a “Las habladurías del mundo”. Del “atado a mi destino” que se escucha en el primer tema del debut al “no estoy atado a ningún sueño ya” con que el grupo, siempre mutante, se terminó despidiendo. O, mejor dicho, con el que su líder se liberó del peso de una banda que por entonces ya no existía. Un recorrido que duró apenas un año y medio, y que produjo tres discos, uno de ellos doble, y otro que debió haberlo sido y que como resultado dejó –como si fuese poco– varias canciones inéditas.

Ese es el legado de Pescado Rabioso, que siempre fue la figurita difícil del álbum de Luis Alberto Spinetta, el grupo de culto de un artista de culto, la banda cuyos discos inconseguibles –antes de las sucesivas reediciones, primero en vinilo y luego en CD– siempre fueron los más buscados cuando los vinilos no se compraban sino que se heredaban. Porque en aquellos tiempos tener determinados discos era como formar parte de una heráldica. Y Pescado Rabioso siempre fue una pieza esencial para el lenguaje secreto del rock local, con el que se reconocen los iniciados.

De hecho, quien esto escribe recuerda haber escuchado las primeras canciones del grupo sin saber a ciencia cierta su pertenencia. Eran los primeros veranos de la democracia, cuando todo el mundo parecía estar de camping en Gesell y años de música olvidada se rescataban en cada guitarreada. Una noche escuché a alguien cantar eso de “Cuida bien al niño”, o si no “Sube al taxi, nena”, o más contundente aún, “No tengo más Dios”, y me tomé mi tiempo para llegar a reconstruir una historia que nadie parecía poder narrar de manera completa y ordenada. No ayudaba el hecho de que su autor, ya por entonces un mito consagrado del rock nacional, era fiel a sí mismo y –parafraseando a Pescado, cuándo no– aunque lo forzasen jamás iba a decir que todo tiempo por pasado fue mejor. Abandonado a su suerte, sin embargo, aquel extraño pez hidrofóbico hecho carne en canciones supo sobrevivir al tiempo, y terminó como uno de los grupos rescatados con más orgullo por las nuevas generaciones.

¿Por qué tanto mito? Tal vez por el nombre, un chiste digno del Flaco, imaginando el imposible de un pez con espuma en la boca. Furia eléctrica entre dos remansos como la adulta inocencia de Almendra y la madurez entrañable de Invisible, Pescado Rabioso siempre pareció ser menospreciado por su autor, pero la primera pista del silencio alrededor de aquella época se podía descubrir en el reportaje que Miguel Grinberg le realizó para su libro Cómo vino la mano, que supo ser la primera historia del rock argentino. “Pescado fue el primer eructo después de que uno se toma un Uvasal tras haber comido y bebido a mansalva”, decía Spinetta. Testimonio de una época cruda, en que el autor de “Muchacha” despreció tanto su don que incluso pretendió dedicarse sólo a tocar el bajo, Pescado tal vez haya terminado siendo un recuerdo demasiado doloroso para Spinetta, que recién con el tiempo pudo repasar alguna de aquellas páginas. Por eso, que haya un capítulo dedicado al grupo en este show dedicado a sus bandas eternas, es el mayor tesoro para sus fans.

Claro que habría que ver de qué Pescado estamos hablando, por supuesto. Porque uno es el del primer disco, Desatormentándonos (1972), furioso trío eléctrico –a imagen y semejanza de Pappo’s Blues– recordado más por simples ajenos al álbum como “Me gusta ese tajo” o “Post-Crucifixión”. Y que se llevó al olvido los temas que quedaron afuera del debut doble que no fue, como “Pibe” o “La fiebre paranoica” (las letras fueron rescatadas en esa biblia spinettiana que es el libro de Eduardo Berti, Crónica e iluminaciones). Y otro grupo totalmente diferente, pese a ostentar el mismo nombre, es el que grabó esa joya absoluta –y aún demasiado olvidada– conocida como Pescado 2 (1973). Como resumía el propio artista en el libro de Berti, si Almendra había empezado siendo dulce y después agresivo disco a disco, con el segundo opus de su nuevo grupo Spinetta trató de almendrizar su sonido. Además del órgano de Carlos Cutaia –que ya se había sumado al grupo para el tema “Serpiente (Viaja por la sal)” del debut, el cuarteto que grabó piezas inolvidables como “Credulidad” o “Aguas claras de Olimpo” se completaba con David Lebon, que siempre ha dicho que Pescado 2 es como el Album Blanco de los Beatles. Ese grupo es el que desaparece para Artaud (1973), un trabajo único desde la memorable portada, obra maestra del rock argentino, prácticamente un disco solista de Spinetta, que recibió entonces la ayuda para grabarlo de sus viejos compañeros de Almendra.

Cuando las habladurías del mundo, cantaba, ya no podían atraparlo. Y, por supuesto, mañana era mejor.

Texto:
radar - DOMINGO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2009
PESCADO RABIOSO 1972-1973 // No tengo más Dios


Ficha técnica: 

Publicación:   1973
Grabación:  Noviembre de 1972 a febrero de 1973
Géneros: Rock, Blues rock
Discográfica:  Microfón
Productor:  Pescado Rabioso

Lista de temas

Disco 1: "Pescado"

N.º       Título -  Duración         
1.         «1 Panadero ensoñado (Anónimo)»     0:37
2.         «2 Iniciado del alba (Spinetta)»            3:12
3.         «3 Poseído del alba (Spinetta)»            3:42
4.         «4 Como el viento voy a ver (Spinetta)»          5:10
5.         «5 Viajero naciendo (Spinetta)»           2:53
6.         «6 Mañana o pasado (Lebón)»            2:43
7.         «7 Nena boba (Spinetta)»        3:06
8.         «8 Madre-selva (Spinetta)»      7:42
9.         «9 Peteribí (Spinetta - Cutaia - Amaya)»         7:34
Disco 2: "2 (Dos)"

N.º       Título -  Duración         
1.         «10 16" de Peteribí (Anónimo)»           0:18
2.         «11 Señorita (Spinetta - Cutaia - Amaya - Lebón)»     1:32
3.         «12 Credulidad (Spinetta)»      3:04
4.         «13 ¡Hola, pequeño ser! (Spinetta - Cutaia - Amaya)»            9:37
5.         «14 Mi espíritu se fue (Spinetta - Frascino)»    4:28
6.         «15 Sombra de la noche negra (Amaya)»        5:57
7.         «16 La cereza del zar (Spinetta)»         1:48
8.         «17 Corto (Spinetta)»              1:42
9.         «18 Cristálida (Spinetta)»         8:42

Músicos

-Luis Alberto Spinetta: Guitarras, Voz.
-Carlos Cutaia: Órgano, Piano.
-David Lebón: Bajo, Guitarras, Voz.
-Black Amaya: Batería, Percusión.

Personal de Grabación:

-Ingeniero de grabación: Norberto Orliac.
-Coordinación de grabación: Oscar López.
-Estudio de grabación: Phonalex.
-Fotografía: Viviana Rossi.


Link - audio de álbum completo:



lunes, 6 de julio de 2015

DISCOS - ALMENDRA (Almendra, 1968)









Por Diego Fischerman


En 1968 había que esperar que pasaran “Hey Jude” en Modart en la noche para poder escucharlo. Hendrix y Pink Floyd ya existían pero, en Buenos Aires, casi nadie lo sabía. Había algunos grupos que cantaban en castellano, pero la música resultaba poco distinguible de las canciones “mersas” de Palito Ortega, Violeta Rivas y Sandro. Un año antes había salido un simple, un disco con sólo dos temas, de Los Beatniks: “Rebelde” y “No finjas más”. Y estaban Los Gatos y “La balsa”. Con esos pocos datos se quiso construir, más adelante, una historia y una leyenda. Pero ésa era una época y una ciudad que había hecho de “lo distinguido” un tópico central, y en que la invención del rock nacional pasó desapercibida o fue rechazada por casi todos, identificada por unos con lo grasa (se cantaba en castellano), por los que medraban con el tango con la traición a la patria (Cadícamo llegó a escribir una letra donde llamaba “cretinos” y “turros” a los que escuchaban “a los Beat’s”) y por mucha de la juventud con la contrarrevolución. A pesar de eso, y aunque sus efectos no fueran percibidos hasta mucho después, en 1968 pasó algo que cambió ese panorama para siempre: apareció Almendra.

Cierto público había convertido en manual de instrucciones las ironías de Landrú, con sus divisiones entre los mersas y la GCU (gente como uno), después devenidos “lo in” y “lo out”. Ricardo Alejandro Kleinman, el creador y productor de Modart en la noche ,era el hijo del dueño de la sastrería que patrocinaba el programa. Y fue el que, además de promover a cantantes “comerciales” como Sabú o Heleno, fue a ver a Almendra cuando ensayaba en una casa del Bajo Belgrano y le hizo firmar contrato para la RCA Victor. Su programa reflejaba esa apuesta. Allí se irradiaba música distinguida (obviamente “in”), es decir rigurosamente cantada en inglés, de artistas como Gary Puckett & The Union Gap o Bill Deal and The Rondells. Kleinman buscaba imponer, mezclados con ellos, las novedades de Led Zeppelin, Cream, The Who o Traffic que irían apareciendo entre 1968 y 1970. Y su proyecto era que en ese menú hubiera, también, música cantada en castellano. Pero ya no cancioncitas bailables o más o menos pasatistas sino un equivalente argentino de las búsquedas estéticas del rock post-Revolver, que es lo que consumía la juventud con poder adquisitivo, en su mayoría universitaria, en Europa y los Estados Unidos.

El proyecto, en ese sentido, fracasó. Los universitarios argentinos, por razones de otra índole, estaban demasiado ocupados en aprender a tomar mate y escuchar folklore. Y el público del naciente rock argentino terminó siendo otro, muy distinto del imaginado. Pero de esa idea quedó lo que fue el verdadero comienzo (tan cercano del final, por otra parte) de una música jugada en lo estético, riesgosa, aventurera, capaz de dar cuenta tanto de los sonidos de su época (Beatles, Procol Harum, The Who, el primer Pink Floyd) como de la mezcla que un joven porteño tenía entonces en la cabeza: zambas cantadas en la escuela, tangos mal escuchados en la radio y, en muchos casos, infinidad de canciones propias ya compuestas, un poco a la manera de Los Gatos y otro poco a la de las baladas de moda en ese entonces, como la de la película Los aventureros. De esa aventura, que incluyó las primeras revistas que hablaron de esa música, como Pin Up, Cronopios, La Bella Gente y, un año después, Pelo, y festivales como el Buenos Aires Beat o B.A. Rock, quedó Almendra.

En 1968, lo que después se llamó rock no entraba en los diarios. Es más: allí no había crítica de música popular. El pionero, en esa materia, fue Jorge Andrés, en sus notas para la revista Análisis y, un poco después, en el diario La Opinión. Por eso cuando se dice, como en el folleto de la caja que reúne toda la producción de Almendra, que “la crítica los aprobó y el público los adoró”, es mentira. El público era escaso y crítica no había, si se descuenta lo que se publicaba en Pin Up que, más bien, respondía a modestas operaciones de prensa de los sellos grabadores para imponer ese nuevo producto, la “música beat”, que entre 1968 y 1970 inundó el mercado. Sólo así se explica que pregonaran los méritos de artistas de los que no sabían ni el nombre, como se desprende de la primera mención referida a Almendra en esa revista, en el Nº 5, de agosto del ‘68. Allí se lee: “Almendra se llama el conjunto que, seguramente, se va a convertir en la sensación de la primavera porteña. El capo del grupo, José Luis (sic), según algunos de los más entendidos músicos beats de Baires, está destinado a ser una especie de prolífico Lennon argentino: tiene alrededor de sesenta temas compuestos, ‘uno mejor que otro’, según dicen. Almendra ya está grabando sus temas y el mes que viene RCA los lanzará al mercado”.

La primera grabación, en realidad, sería el 20 de agosto, bastante después de que esa temprana exégesis hubiera sido escrita. Ese día, Almendra registró “Tema de Pototo” y “El mundo entre las manos”, y la primera de esos dos canciones comenzaría a ser difundido en Modart en la noche a partir del 5 de septiembre, quince días antes de su publicación. Ambos temas tenían muchos más lazos con la balada juvenil (en parte por los arreglos orquestales y la profusión de trompetas perpetrada por la producción del sello discográfico) que con el rock más evolucionado del momento, cuya filiación aparecería con más claridad, recién, en el tema principal del segundo simple, grabado el 2 de octubre y editado el 2 de diciembre. Allí, en “Hoy todo el hielo en la ciudad”, había una guitarra distorsionada y estaban el vibráfono filojazzístico de Mariano Tito, un pitido electrónico à la Pink Floyd y una de las letras más inquietantes que pudieran imaginarse. En una ciudad donde “el cielo ya no existe” se perforaba el hielo para volar y observar, tan sólo, más hielo. Y, mientras “inmóvil ha quedado un tren” y “no hay nadie que pueda ayudar”, los niños saltaban de felicidad.

“Antes de seis meses, no menos de 30 grupos de virginal anonimato lograron un contrato de exclusividad con alguna grabadora o productor independiente”, escribía Jorge Andrés, en un artículo publicado por Análisis el 30 de marzo de 1971. Allí citaba a un “buscador de talentos” de un sello grabador, diciendo que “en la Capital hay por lo menos un conjunto en cada manzana”, y afirmaba: “Al cabo de dos años de imprudente utilización, el rótulo música beat comprende ahora cualquier tipo de grupo, con la condición de que sus participantes sean jóvenes, no importa si practican una cerrada investigación underground o se dedican a las tonterías más calculadoras”. Para ese entones, ya todo había sucedido.

El 21 de noviembre del año anterior, Almendra había actuado en el primer B.A. Rock, en el Velódromo, estrenando gran parte de los temas de su doble, que terminaría de ser grabado seis días después y se publicaría el 19 de diciembre. En esa ocasión, la canción “Rutas argentinas” había sido chiflada por gran parte de los asistentes. Era “música comercial” para los oídos de barricada azuzados por la revista Pelo y su taxativa taxonomía: progresivo o complaciente. El 25 de ese mes sería la última actuación, en el cine Pueyrredón de Flores. Lo mejor de lo que vendría después tendría que ver con esos mismos personajes (en Aquelarre, Pescado Rabioso, el disco Pintada de Del Guercio, Invisible, Jade, las producciones solistas de Spinetta, Los Socios del Desierto) y con algunos pocos de los epígonos que comenzaban a surgir: Charly García, Fito Páez, Baglietto. Y quedaba, como piedra fundante, un álbum doble y un simple desparejos, pero con momentos ejemplares como “Hermano perro”, “Los elefantes”, “En las cúpulas”, “Agnus Dei” o esa obertura de una ópera fallida donde se mezclaba el Pete Townshend de Tommy con un pie rítmico de candombe. Y un disco que sería, para siempre, el mejor de todos. Una tapa que llevaba al diseño la estética de carpeta escolar era allí la puerta de entrada a un mundo heterogéneo, donde, a la manera de los Beatles, cada canción era una sorpresa y donde las mejores tradiciones del rock (búsqueda, inconformismo, curiosidad, afán por conquistar nuevos territorios musicales) se daban la mano con una Buenos Aires de cosmopolitismo conflictivo. 

En esa ciudad en que la policía se dedicaba a cortar el pelo a “los hippies” y las minifaldas eran consideradas inmorales, y donde Piazzolla se hacía masivo hablando de medios melones en la cabeza y de polizontes en un viaje a Venus, podía aparecer una canción como “A esos hombres tristes”, con sus resonancias de los Swingle Singers y del Burt Bacharach de Butch Cassidy and the Sundance Kid, su lectura del jazz a lá Brubeck y su profunda melancolía. Dónde si no aquí podía haber un rock que cantara cosas tan hogareñas como una hermana que no duerme, historias tan tristes como la de una despedida final en una estación o los “barcos de papel sin altamar” en los dedos de un niño, y mensajes de amor tan ingenuamente precisos como aquel en el que le pedía a una muchacha que soñara “un sueño despacito entre mis manos hasta que por la ventana suba el sol”. Dónde si no en Buenos Aires podrían haber aparecido esas canciones que, todavía, suenan tan diferentes a todo.

Fuente:

radar - DOMINGO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2009
ALMENDRA 1968-1970 // El mundo entre las manos



Ficha técnica:

Publicación:  29 de noviembre de 1969
Grabación:  Entre abril y septiembre de 1969 - Estudios TNT, Buenos Aires
Géneros:  Rock, folk rock, rock psicodélico , rock ácido
Duración:   37:35
Discográfica:   RCA Vik
Catálogo         
RCA - LZ-1160
Reedición : 7-116095-2 (Descatalogado en 1976)

Lista de temas

Lado A
Muchacha (ojos de papel) - Luis Alberto Spinetta - 3:04
Color humano - Edelmiro Molinari - 9:09
Figuración - Luis Alberto Spinetta - 3:32
Ana no duerme - Luis Alberto Spinetta - 2:42

Lado B
Fermín - Luis Alberto Spinetta - 3:16
Plegaria para un niño dormido - Luis Alberto Spinetta - 4:01
A estos hombres tristes - Luis Alberto Spinetta - 5:56
Que el viento borró tus manos - Emilio del Guercio - 2:36
Laura va - Luis Alberto Spinetta - 2:47

La edición Almendra (cronología) de 1992 en CD

En la década de 1980 se reemplazó el disco de vinilo por el disco compacto (CD) en la industria discográfica. Soda Stereo fue el primer artista latinoamericano en editar su obra en CD, en 1986. A partir de entonces, muchas obras grabadas en vinilo, fueron reeditadas en CD.

Almendra I fue reeditada desde entonces en cuatro oportunidades: en 1992, 2 ediciones en 2005 (una de ellas en Europa) y en 2008.

La edición de 1992 llamada Almendra (cronología), editada por BMG Argentina (ECD 1036), tuvo la peculiaridad de reunir en orden cronológico, los primeros simples de la banda, el álbum Almendra I, y finalmente los singles posteriores, presentados de este modo:

a) Los primeros singles
1. Tema de Pototo
2. El mundo entre las manos
3. Hoy todo el hielo en la ciudad
4. Campos verdes
5. Gabinetes espaciales
6. Final

b) El álbum "ALMENDRA"
7. Muchacha (ojos de papel)
8. Color humano
9. Figuración
10. Ana no duerme
11. Fermín
12.Plegaria para un niño dormido
13. A estos hombres tristes
14.Que el viento borró tus manos
15. Laura va

c) Los singles que fueron y no fueron
16. Hermano perro
17. Mestizo
18. Toma el tren hacia el sur
19. Jingle
20. Rutas argentinas

Personal

-Luis Alberto Spinetta: Guitarra, guitarra rítmica, armónica, coro y voz
-Emilio del Guercio: Bajo, flauta, coro y voz
-Edelmiro Molinari: Guitarra, bajo, órgano y coro
-Rodolfo García: Batería, pandereta, cascabeles, percusión, piano, silbido y coro

Invitados Especiales:

-Pappo, Sam y demás cirqueros: Coros en Figuración
-Santiago Giacobbe: Órgano en Ana No Duerme
-Rodolfo Alchourron: Guitarra, arreglos y dirección en Laura Va
-Rodolfo Mederos: Bandoneón en Laura Va


Link - audio de álbum completo:


jueves, 2 de julio de 2015

DISCOS - RAÍZ SPINETTA (Vol I, II y III - 2014) de Varios Artistas









VOLVERSE CANCIÓN DE NUESTRA TIERRA

* * * * *
EXCELENTE



Reseña:


Raíz Spinetta es el nuevo proyecto musical que convocó a mas de 60 artistas solistas del folklore y otros artistas cercanos al mundo de Spinetta, bajo la dirección general y artística de Néstor Díaz y Mauro Torres. Sin duda uno de los grandes desafios de este nuevo proyecto es intentar llevar la poesía y la música de Luis Alberto Spinetta a los ritmos  del folklore argentino.

El material reúne 53 canciones del mentor de Almendra, Invisible y Pescado Rabioso en una edición de lujo que incluye tres dibujos originales de Spinetta, más las fotografías y el diseño gráfico y las fotos de Alejandro Ros y Eduardo "Dylan" Martí, quienes fueron sus colaboradores habituales. La galería de participantes la engrosan, además, Liliana Herrero, Juan Carlos Baglietto, Teresa Parodi, Sandra Mihanovich, Suna Rocha, Rodolfo Mederos, Bruno Arias, Lito Vitale, Juan Quintero, Olga Román, Juan Del Barrio, Leo Sujatovich, Grace Cosceri y Marcelo Torres.

El material se compone de registros originales, realizados en 22 estudios de Buenos Aires entre marzo de 2013 y julio de 2014, excepto "Bagualerita", canción dedicada por Spinetta a Herrero y publicado en “Este tiempo” (2011). Los arreglos de los 53 tracks fueron de los propios intérpretes y de los músicos Pablo Fraguela, Darío Barozzi, Marcos Di Paolo, Guille Arrom, Pepe Luna, Ernesto Snajer, Mariano Agustoni, Sebastián Castro y Néstor Díaz.

Torres uno de los autores y productor del proyecto, señaló que la idea de este material fue "expandir la obra tan personal de Spinetta y presentar sus canciones dentro de las formas del cancionero popular argentino para acercarlas a otras sensibilidades, para redescubrir y celebrar la herencia de un genio único en su raza y también como una invitación a bucear en su herencia mágica". "Desde el vamos -agregó Torres- nuestra intención fue que concretar el proyecto y recibir la aprobación de la familia y de los músicos que tuvieron una maravillosa predisposición y por eso es que las regalías serán donadas a la Fundación Huésped”.

Producido por Alfiz Discos, Raíz Spinetta sintoniza no sólo con la estampilla con su figura que acaba de salir –se presentará el 7 de octubre– producto de otra iniciativa radial (Rebeldes, soñadores y fugitivos, AM 750), sino también con una saga de discos-homenaje que incluye el notable Abremente, producido hace un tiempo por ¡otro programa radial! (Revuelto Gramajo, FM La Tribu) con versiones de Liliana Herrero (“Plegaria para un niño dormido”) y Franco Luciani (“Los libros de la buena memoria”), entre otras. Y al Flaco dale gracias, otro disco triple (68 versiones en total), ideado por el productor marplatense Fabián Spampinato que, si bien ancla mayoritariamente en el rock, incluye músicos en las fronteras como Javier Malosetti (“Para ir”) o el María Elía-Diego Penelas Dúo, que le sacó jugo al bellísimo “Fuji”. 


La eternidad, parece Luis, no es tan imaginaria. La obra spinetteana remite al universo folclórico del país desde “Barro Tal vez”, canción que sea quizás una de las más hermosas y profundas zambas de nuestro cancionero. La compuso Luís Alberto Spinetta alrededor de los 15 años y sobre el final de su vida -y la de Mercedes Sosa-, llegó a grabarla nuevamente (lo había hecho en Kamikaze en 1982) con La Negra para el disco Cantora. Esa relación temprana del Flaco con el folclore se enlazaba a los primeros acordes que sacó en su guitarra entonando alguna zamba clásica, por tener un padre cantante de tangos o escuchar con devoción a Waldo de los Ríos, o la propia Mercedes Sosa. 


Lista De Temas de Raiz Spinetta (Edicion de Lujo)

1 - Cd1:Tema de Pototo
2 - Cd1:Crisantemo
3 - Cd1:El Mar de Llanto
4 - Cd1:Bajan
5 - Cd1:Para Ir
6 - Cd1:Cielo de Ti
7 - Cd1:Hied la
8 - Cd1:Bengala Perdida
9 - Cd1:Cisne
10 - Cd1:Bagualerita
11 - Cd1:Credulidad
12 - Cd1:La Aventura de La Abeja Reina
13 - Cd1:Enero del Ultimo Dia
14 - Cd1:La Miel en tu Ventana
15 - Cd1:Plegaria para un Niño Dormido
16 - Cd1:Vida Siempre
17 - Cd1:Miguelito Mi Espiritu Ha Partido a Tiempo
18 - Cd1:Pequeño Angel
19 - Cd2:Muchacha Ojos de Papel
20 - Cd2:Pancela
21 - Cd2:Ella Tambien
22 - Cd2:Laura va
23 - Cd2:No te Busques Ya en el Umbral
24 - Cd2:Bomba Azul
25 - Cd2:Durazno Sangrando
26 - Cd2:Barro Tal Vez
27 - Cd2:El Enemigo
28 - Cd2:Corto
29 - Cd2:Siempre en la Pared
30 - Cd2:Cancion para los Dias de la Vida
31 - Cd2:Nueva Ñuna Mundo Arjo
32 - Cd2:El Anillo del Capitan Beto
33 - Cd2:Fuga Capella
34 - Cd2:Dale Gracias
35 - Cd2:Y Aparece tu Piel
36 - Cd2:Por
37 - Cd3:Todas las Hojas son del Viento
38 - Cd3:No Ves que Ya No Somos Chiquitos
39 - Cd3:Fuji
40 - Cd3:Jade
41 - Cd3:En una Lejana Playa de Animus
42 - Cd3:Asilo en tu Corazon
43 - Cd3:Esta Es la Sombra
44 - Cd3:Fuga Capella
45 - Cd3:Quedandote o Yendote
46 - Cd3:Campos Verdes
47 - Cd3:Dime la Forma
48 - Cd3:Madreselva
49 - Cd3:Los Libros de la Buena Memoria
50 - Cd3:Norte de Nada
51 - Cd3:Todos Estos Años de Gente
52 - Cd3:Vifa Siemrpe
53 - Cd3:Para Valen


Link audio - volúmen 1: