lunes, 13 de julio de 2015

DISCOS - EL JARDÍN DE LOS PRESENTES (Invisible, 1976)





Por Marcelo Figueras

Todas las músicas llevan en el orillo la marca de su época. La mayoría revela su edad con tan sólo sonar: son prisioneras de la historia. Pero algunas músicas tienen una relación más esquiva con el calendario. Pienso en “Visions of Johanna”, de Bob Dylan. En “Strawberry Fields Forever”, de The Beatles. En “The End”, de The Doors. En el “Hallelujah”, de Leonard Cohen. Son piezas que invitan a perpetrar anacronismos, puesto que sirven como instantáneas de su tiempo pero también servirían para musicalizar los momentos en que lo humano perecedero se conectó con lo humano eterno, tanto en el pasado como -por qué no- en el futuro. ¿O acaso no sonará algunos de los apocalipsis como “Metal Machine Music”, de Lou Reed?

La música de Spinetta sostuvo siempre una extraña relación con su tiempo. (Como todas las obras valiosas, la de Spinetta crea su propia temporalidad.) Pero el periplo de la banda Invisible representa una singularidad aun dentro de esa tendencia.

A comienzos de los ‘70, Spinetta había creado música abrasiva y visionaria bajo la etiqueta Pescado Rabioso. Fue un tiempo en que, según propia confesión, blandió “la guitarra eléctrica como espada de fuego” contra todos los males de este mundo. (Una de las razones por las que se toca a todo volumen es para afirmar la propia existencia: la expresión rockera del cogito ergo sum es, qué duda cabe, el riff.) Y sin embargo la vida avanzaba a toda velocidad hacia una zona de tormentas, que mantendría a raya a los arcángeles y sus espadas flamígeras.

Recuerdo anécdotas del Cómo vino la mano, de Miguel Grinberg, que ilustran ese tiempo. Spinetta regalándole al admirado Pappo su mejor guitarra, para que éste la vendiese de inmediato. Pappo pintando las paredes de Spinetta con estas palabras: te niego, no, no, te super niego. Por eso mismo es fácil entender a Invisible como una reacción ante ese agujero negro de pura negatividad que estaba ad portas, y del que Pappo fue apenas un heraldo. Ya que no se podía subir más el volumen, ni distorsionar la distorsión, había que recurrir a otro tipo de estrategias.

Invisible rompe entonces con dos dialécticas en simultáneo: la fuerza bruta de Pescado y los códigos de su tiempo. A la violencia creciente le opone la persistencia en el lirismo. Frente al descontrol, abraza la elegancia. Invisible se rehúsa (perdón por el uso del presente, pero hablo de una música que nunca sonó mejor que hoy) a aceptar las reglas del juego que el poder impone; y en cambio se aferra a la belleza con desesperación, como el Ulises que se ata al mástil para no sucumbir a la seducción fatal de las sirenas.

Este distanciamiento voluntario no se tradujo, por fortuna, en aislamiento. El Spinetta de Invisible estaba en sintonía con su tiempo. Y los destellos que insinuaban los primeros álbumes y singles de Invisible (algunos temas, como “Lo que nos ocupa es esa abuela”, la conciencia que regula el mundo, sonaban todavía a regurgitación de Pescado; pero otros, como “Pleamar de águilas”, se abrían al porvenir: cantar “Si las águilas se esfuman / amanecerá” suponía el pleno ejercicio de la vis profética) alcanzan la compresión del diamante en El jardín de los presentes, obra grabada entre julio y agosto de 1976.

Qué fechas más fatídicas. The horror. The horror...

Y sin embargo, El jardín suena (porque sonaba así entonces, pero ahora más) como un antídoto contra todos los males de este mundo. Ya desde el inspirado título, que no está tomado de tema o verso alguno, sino que es más bien una promesa. (¿Nuestra tierra prometida, nuestro tiempo prometido?) La del ‘jardín de los presentes’ es una imagen que llama de inmediato a visualizar su opuesto: la tierra baldía que teníamos delante, y que de allí en más habitarían los miles de argentinos que empezaban a ser negados, super negados, convirtiéndose en ausentes.

El jardín de los presentes se ofrece, así, como una máquina de dispensar talismanes con forma de canción. Empezando por “El anillo del capitán Beto”, joya beneficiosa pero insuficiente, porque “inmuniza contra el peligro / pero no lo protege de la tristeza”. Después vienen “Los libros de la buena memoria”, seguidos por un instrumental cuyo título es pura elocuencia: “Alarma entre los ángeles”.

“Que ves el cielo” es una epifanía de dos minutos, el Spinetta más simple y más desnudo. Pero esa miniatura tiene una coda dramática en “Ruido de magia”, donde la mujer que baila se convierte en Ofelia (“Te vi como mecida / en algo / cubierta de racimos / más que blancos. / Tú fuiste la querida / en la tormenta. / No llega ya mi voz / a tu alma”), víctima sacrificial de los reyes y príncipes que nunca faltan, y mucho menos hoy.

La desolación es tan grande, que en “Doscientos años” el cantante reclama una palabra que lo salve. Y esa palabra asoma en la canción siguiente. “Perdonado (Niño condenado)” expresa la capacidad cuántica del arte para hacer que aquello que no es, sea de todos modos, logrando que aquel “niño condenado / por el diablo / de febrero” resulte perdonado dentro de los confines de la canción. El broche lo pone “Las golondrinas de Plaza de Mayo”: una música de una belleza tan plácida, tan confiada en la existencia de un futuro, que en 1976 debería haber sonado demencial.

Tan grande es la fe de Spinetta en el poder alquímico del arte, que lo último que suena es una voz que dice: “Bienvenidos al jardín de los presentes”. Como si nos aclarase que la verdadera obra de arte no es lo que acabamos de escuchar, sino las vidas que comienzan cuando la música termina.

El jardín de los presentes sigue funcionando como si hubiese sido concebida para sonar (siempre) mañana. Todavía es, tal como se lo sugiere en “Los libros de la buena memoria”, “un vestigio del futuro”. Tanto es así, que en los umbrales de 2010 la canción sigue cuestionándose: “Doscientos años. / ¿De qué sirvió / haber cruzado a nado la mar?”, como si Spinetta hubiese escrito la canción para que nos interpelase desde el Bicentenario.

Deberíamos escuchar este álbum más seguido. Porque en el vacío de las músicas de hoy, suena como el eslabón perdido. Y porque está claro que, ay, todavía estamos lejos de llegar al jardín de los presentes.



Texto de:
radar
DOMINGO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2009
INVISIBLE 1974-1976
Bienvenidos al jardín de los presentes



Ficha técnica:

Publicación:  1976
Grabación: estudios CBS en 1976
Géneros: Rock progresivo - Jazz - Rock
Duración:  37:42
Discográfica:   CBS (Reedición de Columbia/Sony Music)
Productor:  Luis Alberto Spinetta


Lista de temas

**Todos los temas fueron compuestos y arreglados por Invisible**

Lado A
El anillo del Capitán Beto - 5' 12
Los libros de la buena memoria - 5' 10
Alarma entre los ángeles - 6' 31
Que ves el cielo - 2' 07
Lado B
Ruido de magia - 4' 38
Doscientos años - 4' 12
Perdonado (niño condenado) - 7' 09
Las golondrinas de Plaza de Mayo - 3' 24

Músicos y técnicos

La banda

-Carlos Alberto "Machi" Rufino: Bajo.
-Héctor "Pomo" Lorenzo: Batería.
-Luis Alberto Spinetta: Guitarras y voz.
-Tomás Gubitsch: Guitarra

Músicos invitados

Gustavo Moretto: ARP String Ensemble en Ruido de magia y Las golondrinas de Plaza de Mayo.
Juan José Mosalini: Bandoneón en Los libros de la buena memoria y Las golondrinas de Plaza de Mayo.
Rodolfo Mederos: Bandoneón en Las golondrinas de Plaza de Mayo.

Ficha Técnica

Ingenieros de sonido: Néstor Gilardón y Oscar Giménez.
Mezcla: Roberto Labraga.
Arte y foto interior: Juan Gatti.
Foto de portada: Eduardo Martí, Jorge Gubitsch 


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viernes, 10 de julio de 2015

DISCOS - DURAZNO SANGRANDO (Invisible, 1975)







EL ARQUETIPO SPINETTA


* * * * *



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Reseña:


Durazno sangrando, de 1975, es el segundo álbum de estudio de la banda de rock argentina Invisible y el octavo en el que tiene participación decisiva Luis Alberto Spinetta. Invisible estaba integrado por Spinetta (guitarra y voz), Pomo Lorenzo (batería) y Machi Rufino (bajo). 

"Durazno..." está integrado por solo cinco temas, incluyendo una de las canciones emblemáticas del cancionero de Spinetta, de donde toma su título el disco, único tema del álbum a su vez interpretado en el mega recital Spinetta y las Bandas Eternas organizado por Luis Alberto Spinetta en 2009 para celebrar sus 40 años en la música. Fue grabado en el año 1975 en los estudios CBS y presentado en vivo (Teatro Coliseo 21 y 22 de noviembre de 1975).

Se trata de una obra conceptual inspirada en el tradicional libro chino El secreto de la flor de oro (Tai Yi Jin Hua Zong Zhi, 太乙金華宗旨), obra taoísta sobre meditación atribuida a Lü Dongbin (siglo VIII), difundida en occidente gracias a la traducción al alemán realizada por Richard Wilhelm, en 1929, con aportes del psicoanalista Carl Jung. Spinetta le daba mucha importancia a las obras que le permitieran escapar al eurocentrismo y Carl Jung -joven colega de Freud- se dedicó a la exploración del “espacio interno” a través de todo su trabajo lanzandose a la tarea equipado con los antecedentes de la teoría freudiana, por supuesto, y con un conocimiento aparentemente inagotable sobre mitología, religión y filosofía. Pero era especialmente experto en el simbolismo de tradiciones místicas complejas tales como gnosticismo, alquimia, cábala y tradiciones similares en el hinduismo y el budismo. Si hay una persona que tenga un sentido del inconsciente y sus hábitos como capaz de expresarse solo de forma simbólica, éste es Carl Jung. 

El album:

Una vez finalizada la composición de "Invisible" (1974), el grupo se recluyó cada vez más en sus ensayos y abandonó las presentaciones en lugares chicos: sólo aparecían en grandes teatros o estadios, pero nunca en festivales. Tras un largo silencio, cambian de discográfica (pasan de Talent - Microfón a la multinacional CBS) y anticipan Durazno Sangrando, presentado en el Teatro Coliseo el 21 y el 22 de noviembre de 1975.




"Durazno..." es un disco basado en las lecturas de Luis, sobre todo de "El secreto de la flor de oro", de Carl Jung y Richard Wilhem. En él, el "Ánimus" es la "Vida" y el "Ánima", la "Muerte". El carozo al tomar contacto con el agua, genera la "Flor de oro". Un detalle importante, es que en la "suite" de 16 minutos titulada "Encadenado al ánima", el poema es obra de Santiago Spinetta, padre de Luis Alberto. Se trata de un álbum conceptual, con letras inspiradas en el tradicional y mencionado libro chino El secreto de la flor de oro (Tai Yi Jin Hua Zong Zhi), obra taoísta sobre meditación atribuida a Lü Dongbin (siglo VIII), difundida en occidente gracias a la traducción al alemán realizada por Richard Wilhelm, en 1929, con aportes del psicoanalista Carl Jung. Jung toma de éste libro nociones que le permitirán concebir algunas de las tesis más famosas de Jung, como la de ánimus y ánima, que aparecen justamente en los dos temas más extensos del álbum: Encadenado al ánima y En una lejana playa del animus, cuya letra es del padre de Spinetta y de Pomo.

Según la tradición, una parte de la persona es el papel masculino o femenino que debemos interpretar y para la mayoría de los teóricos, este papel está determinado por el género físico. Pero, al igual que Freud, Adler y otros, Jung pensaba que en realidad todos nosotros somos bisexuales por naturaleza. Cundo empezamos nuestra vida como fetos, poseemos órganos sexuales indiferenciados y es solo gradualmente, bajo la influencia hormonal, cuando nos volvemos machos y hembras. De la misma manera, cuando empezamos nuestra vida social como infantes, no somos masculinos o femeninos en el sentido social. 

Casi de inmediato nos desarrollamos bajo la influencia social, la cual gradualmente nos convierte en hombres y mujeres. Pero Jung creía que estas expectativas significaban que solo hemos desarrollado la mitad de nuestro potencial. De allí parte el concepto luego desarrollado sobre ánima/animus.



El anima es el aspecto femenino presente en el inconsciente colectivo de los hombres y el animus es el aspecto masculino presente en el inconsciente colectivo de la mujer. Unidos se les conoce como syzygy. El anima puede estar representada (personificada) como una joven chica, muy espontánea e intuitiva, o como una bruja, o como la madre tierra. Usualmente se asocia con una emocionalidad profunda y con la fuerza de la vida misma. El animus puede personificarse como un viejo sabio, un guerrero, o usualmente como un grupo de hombres, y tiende a ser lógico, muchas veces racionalista e incluso argumentativo. 

El anima y el animus son los arquetipos a través de los cuales nos comunicamos con el inconsciente colectivo en general y es importante llegar a contactar con él. Es también el arquetipo responsable de nuestra vida amorosa: como sugiere un mito griego, estamos siempre buscando nuestra otra mitad; esa otra mitad que los Dioses nos quitaron, en los miembros del sexo opuesto. Cuando nos enamoramos a primera vista, nos hemos topado con algo que ha llenado nuestro arquetipo anima o animus particularmente bien. 

La complejidad temática y musical no impidió que de éste álbum surgiera una de las canciones emblemáticas de Spinetta, como es Durazno sangrando -una expresión surgida del fotógrafo Eduardo Martí-, de donde toma su título el disco. Las dos canciones restantes son "Pleamar de águilas" -cantado por Machi- y "Dios de adolescencia", con inspiraciones sartreanas. 


"Meditación: recogiendo la luz", ilustración del libro chino El secreto de la flor de oro, sobre meditación taoísta, es la publicación que inspiró a Spinetta al componer su álbum Durazno sangrando. La tapa del disco diseñada por Eduardo Martí fue censurada por las autoridades comunales de la ciudad de Rosario, a fines de 1976, en plena dictadura militar.

Lista de temas 

Todos los temas fueron compuestos y arreglados por INVISIBLE.

Lado A
*Encadenado al ánima - 15' 36
*Durazno sangrando - 3' 42
Lado B
*Pleamar de águilas - 4' 22
*En una lejana playa del ánimus - 9' 57
*Dios de la adolescencia - 2' 48

Músicos

-Carlos Alberto 'Machi' Rufino: Bajo y voz.
-Héctor 'Pomo' Lorenzo: Batería.
-Luis Alberto Spinetta: Guitarras y voz.

Invitados

-Esteban Martínez Prieto: ARP Strings Ensemble en Encadenado al ánima 1.ª parte.
-Luis Santiago Spinetta: Letra de Encadenado al ánima 2.ª parte. 

Ficha técnica:


Publicación:  Septiembre de 1975.
Grabación:  Grabado en los estudios CBS en el año 1975.
Géneros:  Rock progresivo - Jazz - Rock
Duración:  35:05
Discográfica: CBS (Reedición de Columbia/Sony Music)
Productor: Luis Alberto Spinetta


miércoles, 8 de julio de 2015

DISCOS - INVISIBLE (Invisible, 1974)








EL DISLOCAMIENTO RÍTIMICO

* * * * * 





Reseña:


Invisible, de 1974, es el primer álbum de estudio de la banda de rock argentina Invisible y el séptimo en el que tiene participación decisiva Luis Alberto Spinetta. La banda, integrada por el propio Spinetta (voz y guitarra), Pomo Lorenzo (batería) y Machi Rufino (bajo), se había propuesto realizar un sonido diferente del que predominaba en el rock nacional e internacional en aquel momento, tocando sin distorsión y buscando un sonido más claro y aleatorio. El arte de tapa, al igual que las ilustraciones que acompañan las letras de los temas en el sobre interior, son dibujos del artista plástico holandés M.C. Escher, en cuya obra Spinetta encontró inspiración, así como en las culturas indígenas originarias.

En la primera edición en vinilo de 1974, el álbum se organizó como un álbum doble, integrado por un LP y un simple titulado La llave del mandala. El sobre traía ambos discos y tenía todas las letras del álbum y del simple, cada una de ellas encabezada por una imagen, cuatro de ellas obras de Escher. La reedición del álbum en 1985, prescindió tanto del simple adicional, como de las letras de ambos temas en la contratapa. La reedición del álbum en CD, en la década de 1990, incluyó los dos temas del simple, como bonus tracks, junto a los otros dos simples editados por la banda.

Ha sido incluido en la posición #65 entre los 100 mejores álbumes del rock argentino por la revista Rolling Stone. En el mega recital Spinetta y las Bandas Eternas organizado por Luis Alberto Spinetta en 2009 para celebrar sus 40 años en la música, Spinetta interpretó dos temas del álbum, "Jugo de lúcuma" y "Lo que nos ocupa es esa abuela la conciencia", éste último del simple anexo. Fue grabado en Estudios Phonalex en abril del año 1974. El álbum era presentado en un espectáculo audiovisual, que incluía películas y actuaciones dramáticas.

La portada

La portada del álbum es la obra "El charco" del dibujante holandés M.C. Escher. La obra de Escher inspiró fuertemente a Spinetta, especialmente en este álbum, en el que no solo figura en la tapa, sino también en la contratapa del LP, donde cuatro temas están encabezados por dibujos del pintor holandés. Finalmente, entre los créditos del álbum, en el extremo inferior derecho de la contratapa, Spinetta colocó también un autorretrato de Escher. "El charco" (Puddle en el original) es un dibujo de un charco en medio de una calle de barro con huellas (de auto, zapatos y bicicleta), en el que se refleja el bosque, el cielo y la luna llena. El dibujo se caracteriza por incluir una perspectiva dentro de otra perspectiva, a la vez de capturar tres elementos: agua, tierra y cielo.

La obra de Escher se caracteriza por estar enfocada hacia las paradojas, el teselado y otros conceptos visuales abstractos. Escher también se caracterizó por ser un artista europeizado, interesado en las perspectivas -sin embargo- no europeas, como los mandalas orientales y los diseños árabes que descubrió en la Alhambra. Spinetta, que era un dibujante aficionado que había estudiado un año la carrera de Bellas Artes, y realizó varios dibujos para sus discos y carteles de presentación, ha mencionado a Escher al referirse a los mandalas, diciendo que él conocía los mandalas a través de Escher y Jung, antes de leer el libro taoísta El secreto de la flor de oro, que lo inspiraría en el álbum siguiente de la banda: Durazno sangrando.

El álbum

La música de este disco es inclasificable. Partes densas, conviviendo con pasajes de jazz. Poderosos riff y melodías de inusual riqueza. El álbum abre con "Jugo de lúcuma" y está presidido en la contratapa por la obra "Tres esferas I" de M.C. Escher. La lúcuma es una fruta dulce de origen peruano, proveniente de la cultura incaica, muy utilizada en la gastronomía del norte peruano y en todos los países del Pacífico sudamericano. La fruta es virtualmente desconocida en Argentina, pero Spinetta había estado en Ancón, en el norte peruano, en los inicios de Almendra y pudo haber probado el jugo de lúcuma en aquella oportunidad.


En la letra Spinetta bebe del cuerpo de lúcuma de Lorena. Las esferas, en tanto, esperan solas y ardiendo. La música comienza con un extraño sonido similar a un órgano ejecutado por la guitarra, para dar paso a un riff y la voz de Spinetta apareciendo para cantar «jugo de lúcuma chorreando en mi». Las melodías cantadas se alternan con sucesivos cambios de ritmo con influencia del jazz y dos solos de guitarra, el último de los cuales termina abrutamente para finalizar la canción. 

El segundo tema es "El diluvio y la pasajera", el más largo del álbum (8:46) y uno de los que suelen ser señalados como los mejores del álbum. En la contratapa, el tema está encabezado por la imagen de una esfera atravesada por una aguja. Spinetta interpreta una guitarra acústica y la canción tiene amplios espacios instrumentales dedicados a la improvisación. La letra, en la que se destaca la segunda voz de Machi Rufino, ha explicado Spinetta que está relacionada con las culturas precolombinas:

<<Es como una fantaciencia de los orígenes precolombinos, una hipótesis del grado científico que habían alcanzado los tipos. La letra dice que "desde el cuerpo del volcán ya muerto los indígenas preparan otro rayo laser, para que el diluvio ya jamás los seque". Siempre tuve la sensación de que esas culturas fueron muy sabias y aunque fueron diezmadas y sus tesoros fueron violados, creo que sus secretos permanecen y aún están en actividad. El año que cursé en Bellas Artes tuve una lecciones de cultura azteca e inca que me marcaron mucho. Me sentí atraído por el hecho de saber que esas culturas son tan cercanas y de observar que lo único que quedó de ellas, según el concepto de mucha gente, son los cabecitas negras.>> - Luis Alberto Spinetta




Imagen central en la Puerta del Sol, en Tiwanaku. Las culturas de los pueblos originarios de América fueron una fuente de inspiración para Spinetta. "El diluvio y la pasajera" fue definida por Spinetta como una "fantaciencia de los orígenes precolombinos". En el álbum Kamikaze, dedicaría dos temas a Túpac Amaru II. Spinetta ha declarado que "no creo que el sol represente para mi una obsesión (pero) si puedo haberlo representado para los incas

El tercer tema es "Suspensión", un rock pesado en el que la banda deja la regla de no usar la distorsión, y que también es considerado entre los puntos más altos del disco.7 En el reverso está presidido por otra imagen de Escher, "Dragon", que muestra a un dragón atrapado en la bidimensionalidad. Un tema que se caracteriza por un riff que recuerda a Black Sabbath y nuevamente el canto a dos voces de Spinetta y Machi Rufino, se destaca dándole un toque oscuro.

El cuarto tema es "Tema de Elmo Lesto". En la contratapa del álbum está precedido de una imagen de Elmo Lesto, dibujada por el propio Spinetta. Es el único tema instrumental del disco, que se caracteriza por una escala descendente que repiten el bajo y la guitarra. Elmo Lesto era un personaje-muñeco, con una cabeza gigante de cartón, que subía al escenario en los conciertos de la banda, para interrumpirlos por algún motivo sin sentido, a veces actuando como árbitro de fútbol que expulsaba a todos, a veces como Supermán o como boxeador. En los primeros conciertos era el productor e historiador Miguel Grinberg quién actuaba de Elmo Lesto.

El quinto tema es "Azafata del tren fantasma", con una duración de 8:21. En la contratapa, la letra aparece encabezada por una imagen del rey de espadas, que tiene la espada clavada en la espalda. La letra según Spinetta está inspirada en un dicho que él había oído algunas veces y que le causaba mucha gracia: «azafata del tren fantasma». Con esa imagen compuso un relato que trata de un rey acuchillado por la traición de sus propios vasallos durante un banquete. El rey puede ver a la azafata del tren fantasma viendo la escena desde la escalera, que ríe cuando el rey es asesinado y finalmente lo embalsama, mientras ella permanece eterna. La canción termina con la frase: «no habrá flores ni vientos que lo hagan gritar». La canción ha dado lugar a interpretaciones políticas que Spinetta ha negado categóricamente. Entre los espacios cantados, la banda se extiende en amplias partes instrumentales, con destacados desempeños de Pomo en la batería y Machi Rufino en el bajo.

El sexto tema es "Irregular" que pone fin al LP original. Precedido en la contratapa por una foto de una montaña de escombros detrás de la cual asoma la torre de una iglesia. Se trata de un tema mayormente instrumental, que intencionalmente busca la irregularidad en el ritmo, la melodía y el volumen. Hacia la segunda parte aparece la voz de Spinetta cantando una letra que habla de la incomprensión en la ciudad, de Dios y del tráfico «que es irregular», una antigua obsesión de Spinetta, según él mismo confesó. Los cimientos arquitectónicos de las ciudades contrastan con los fines simbólicos del alma, y en la irregularidad del tránsito se refleja esa contradicción.


El lado A del simple anexo al álbum es "La llave del mandala". La influencia de Escher en este tema es directa: un mandala del artista holandés, "Límite del Círculo IV", de 1960, encabeza el tema en la contratapa del álbum. En el CD, este mandala de Escher ocupa la contratapa. El mandala elegido está construido de figuras diabólicas, similares a murciélagos, blancos y negros, que representan un universo de ángeles y demonios. Spinetta mismo dibujaba mandalas cotidianamente, viéndolos como "esferas curativas". Se trata de una temática muy importante para la ideología que iba conformando Spinetta en su obra.


El tema tiene la base de un rock fuerte, con un riff poderoso que envuelve el canto, que ingresa al promediar en un espacio más sinfónico que cierra con el recitado hipnótico de las frases "«todo mandala está en el adentro, todo mandala está en el afuera».

El último tema es "Lo que nos ocupa es esa abuela, la conciencia que regula el mundo", lado B del simple adjunto. En la contratapa la canción está presidida por la foto del rostro de un hombre mayor surcado por arrugas. Se trata de un tema psicodélico, relacionado con la conciencia, uno de los conceptos clave de Carl Jung.

Edición Original // 1974

Todos los temas fueron compuestos y arreglados por INVISIBLE (Spinetta, Pomo, Machi)

DISCO:

Lado A

-Jugo de lúcuma - 4' 29
-El diluvio y la pasajera - 8' 46
-Suspensión - 5' 42

Lado B

-Tema de Elmo Lesto - 2' 24
-Azafata del tren fantasma - 8' 21
-Irregular - 7' 37

SIMPLE

Lado A

-La llave del mandala - 4' 13

Lado B

-Lo que nos ocupa esa abuela, la conciencia que regula el mundo - 4' 19

Reedición 1985

Lado A

-Jugo de lúcuma - 4' 29
-El diluvio y la pasajera - 8' 46
-Suspensión - 5' 42

Lado B

-Tema de Elmo Lesto - 2' 24
-Azafata del tren fantasma - 8' 21
-Irregular - 7' 37

Compact Disc

Todos los temas fueron compuestos y arreglados por INVISIBLE (Spinetta, Pomo, Machi)

-Jugo de lúcuma - 4' 29
-El diluvio y la pasajera - 8' 46
-Suspensión - 5' 42
-Tema de Elmo Lesto - 2' 24
-Azafata del tren fantasma - 8' 21
-Irregular - 7' 37

Bonus tracks

-La llave del Mandala - 4' 13
-Lo que nos ocupa esa abuela, la conciencia que regula el mundo - 4' 19
-Elementales leches - 3:41
-Estado de coma - 3:22
-Oso del sueño - 4:36
-Viejos ratones del tiempo - 5:59

Músicos

-Machi (Carlos Rufino): Bajo y voz.
-Pomo (Héctor Lorenzo): Batería y percusión.
-Luis Alberto Spinetta: Primera voz y Guitarras.

Ficha técnica

Mánager de Grabación: Billy Bond.
Foto de tapa: M.C. Escher.
Fotos: Hidalgo Boragno
Gráfica: Juan Oreste Gatti
Publicación: 1974
Grabación: Estudios Phonalex en abril de 1974
Géneros: Rock progresivo/Jazz fusion
Discográfica: Talent Microfón
Productor: Jorge Álvarez


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